Nils Molkentin, el velero
23 de abril de 2010
Cuando los alemanes del norte hablan sobre el tiempo, no es simplemente para hacer conversación. Para los costeños, el tiempo es importante, ya sea porque su pasatiempo es un deporte acuático, su profesión está relacionada con el mar, o porque simplemente están planeando una escapada de fin de semana.
Pero para Nils Molkentin, de Kiel, todo gira en torno al agua. Siempre sabe en qué dirección sopla el viento, pues es el motor en su trabajo y algo esencial en sus aficiones. Y eso también lo saben sus compañeros de trabajo.
Irmgard, por ejemplo, que trabaja con él en la fábrica de veleros Dmoch, en Kiel, se fía siempre de los pronósticos de Nils: “Nils es como el hombre del tiempo, él siempre sabe qué hará el fin de semana. Lo sigue continuamente, y contra más fuerte sople el viento, más a menudo suena su teléfono. Entonces quedamos para ir a hacer surf”.
Nils Molkentin comprende a los clientes
Nils Molkentin siempre está preparado para cualquier cosa. A sus 26 años es lo suficientemente libre para agarrar los trastos en un momento dado, llamar a un par de amigos y viajar juntos en su VW-Bus a Dinamarca o a cualquier otro sitio donde poder hacer surf.
Pero esto no significa que Nils Molkentin sea un despreocupado. El windsurf no es un deporte barato. Al menos su trabajo como velero le aporta un sueldo regular. Por ello, para Nils, el trabajo no es sólo el medio para conseguir su fin.
Él cose velas desde hace nueve años y empezó el trabajo por la misma razón por la que comenzó a surfear: su pasión por el mar. Y, si se mira de este modo, es muy práctico: si se rompe alguna de sus velas, las puede reparar él mismo.
Aunque es una apasionado de lo que hace, cuando se va acercando el viernes por la tarde, Nils Molkentin ya casi no puede aguantar sentado delante de su máquina de coser. Quiere salir al mar ya mismo.
Pero Nils no es de esos que mira continuamente el reloj para no estar ni un minuto de más en el trabajo, asegura su jefa, Andrea Dmoch. Él es justo al contrario, pues sabe cómo funciona el mundo del windsurf: “Si por ejemplo llegan para el fin de semana muchas reparaciones y se trata de deportistas, Nils sabe de antemano que lo que quieren es salir el fin de semana a hacer windsurf, como él. Así que es el último que dice: ‘Esto no lo reparo’, sino que se queda allí hasta arreglarles la vela para que puedan disfrutar de las olas ese mismo fin de semana.”
Una fuente de inspiración
Nils Molkentin ha encontrado otra función a su trabajo como velero. Bueno, realmente se trata más de un capricho que otra cosa. “Mi primo, su novia y yo hemos fundado una empresa que se llama 'Ho'ohakii'. La palabra viene del hawaiano y significa entre otras muchas cosas 'único, singular'. Hacemos bolsos, billeteras y cinturones con velas que no se pueden reparar. Y ahora intentamos con esta idea hacernos un hueco en la escena del surf.”
Los bolsos y otros accesorios son de materiales reciclados están muy bien acabados y son muy robustos. Aunque han tenido mucho éxito en su comienzo, Nils está todavía muy lejos de dejar su trabajo como reparador de velas. Pero tiene paciencia, como el surfista que espera la ola perfecta. Y 'Ho'ohakii', es decir “único”, es el nombre más adecuado para lo que hace.
Autor: Matt Zuvela
Editor: Enrique López