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No hay moscas como las mexicanas

9 de abril de 2003

Estudios científicos utilizan a las moscas como base para estudiar la eliminación del exceso de grasa en seres humanos. Las aplicaciones médicas de la mosca posibilitan incluso su exportación.

¡¡¡Cuidado!!!! Una mosca letal.Imagen: AP

Un grupo de científicos del Instituto Max Plank de Química Biofísica en Gotinga (Norte de Alemania), buscan una solución para el problema de la acumulación de grasas en el cuerpo humano a partir de moscas.

Según las investigaciones, los mecanismos para la regulación de grasas son similares en moscas y humanos. En la mosca "Drosophila", la grasa se deposita en bolsas similares a los mamíferos. Estos contenedores están rodeados por una membrana en la que se sitúan una proteína llamada "Periplina, fundamental para la acumulación y la movilización de las grasas.

Los mamíferos a los que les falta esta proteína acumulan poca grasa. Los investigadores del Instituto han descubierto en la "Drosophila" una sustancia que tiene efectos parecidos a los de dicha proteína: el Lsd 2. A través de mutaciones genéticas se ha logrado que las moscas no produzcan Lsd 2 y se ha demostrado que también acumulan menos grasas.

Todavía faltan más investigaciones para determinar la relación entre la sustancia y las grasas, y tomar de modelo a las moscas para curar las enfermedades del metabolismo humano.

La mortal mosca mexicana.

En México se da otro uso medicinal a las moscas. En este caso no es para reducir grasas sino con el objetivo fundamental de la medicina, salvar vidas humanas. En el estado de Chiapas existe una especie de mosca maligna que puede llegar a provocar la muerte de los mamíferos: La mosca devoradora del hombre (cochliomya hominivoraz) o larva del "gusano barrenador". Se alimentan de sangre fresca y puede llegar a matar a su víctima en 5 días. A través de radiaciones se consiguió provocar una mutación en la especie y esterilizarlas. Las moscas esterilizadas se aparean con otras moscas fértiles y como estas sólo se pueden aparear una vez en la vida, casi se ha conseguido erradicar la epidemia.

Las moscas se incuban en la planta y a las 24 horas salen de sus huevos. Las larvas, que en este estado serían capaces de barrenarse en el cuerpo humano, desarrollan posteriormente un capullo y se convierten en crisálidas. Tras 5 días y medio, las moscas son introducidas en las máquinas de radiación y esterilizadas.

Actualmente, la planta de alta tecnología que resalta en el empobrecido estado de Chiapas, está en proceso de expansión. Se han propuesto una ampliación y la fundación de una nueva fábrica de moscas en Panamá para crear un escudo contra ellas en Sudamérica.

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