Ofensiva estadounidense en Irak
17 de octubre de 2005
La relativa calma que se mantuvo en Irak durante la jornada del referéndum sobre la nueva Constitución no duró mucho. Fuerzas estadounidenses bombardearon el domingo dos poblados cerca de Ramadi, unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad, dejando un saldo de 70 muertos, todos rebeldes, según el comunicado oficial. Veinte de ellos murieron cuando supuestamente iban a colocar una bomba en el mismo lugar donde otra similar había matado a cinco soldados estadounidenses el pasado sábado. Testigos iraquíes indicaron, en cambio, que al menos hubo 39 civiles entre las víctimas.
Se perfila aprobación de la Constitución
El hecho demuestra que la violencia sigue su curso en Irak, pese a que Alemania y otros países hayan alabado el hecho de que el referéndum del sábado se halla desarrollado sin derramamiento de sangre a escalas mayores. Según el viceportavoz del gobierno de Berlín, ello fue un "signo importante" y demuestra la voluntad del pueblo iraquí de forjar su propio destino.
Entretanto, a medida que avanza el escrutinio, se perfila un resultado favorable a la nueva Constitución. Los resultados parciales indican que sólo en la provincia de Anbar se habría registrado un categórico rechazo a la Carta Fundamental. En su capital, Falludscha, el 97% votó en contra. Para echar por tierra el proyecto constitucional, como propugnaban algunos dirigentes sunitas, se requeriría un rechazo de más de dos tercios de los votantes en tres provincias del país. Algo que, según los datos disponibles, no parecen haber conseguido.