Opinión: A golpes contra una renacida oposición rusa
Hermann Krause
Opinión
28 de marzo de 2017
Alexei Navalni llama a protestar y acuden jóvenes de todo el país. En Moscú, la policía disolvió la manifestación pacífica por la fuerza. No es un buen augurio para las presidenciales de 2018, a juicio de Hermann Krause.
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Imagen: Reuters/M. Shemetov
Tras un paréntesis de casi cuatro años, la oposición vuelve a mostrar la cara en Rusia. En Moscú, decenas de miles salieron a las calles. Tal vez sea el comienzo de un nuevo movimiento anti-Putin, no se puede saber. Alexei Navalni llamó a través de las redes sociales a movilizaciones en todo el país.
Navalny había publicado en su blog contra la corrupción una película sobre Dimitri Medvedev. Según la investigación de sus productores independientes, el primer ministro se habría enriquecido descaradamente: yates, inmuebles de lujo e, incluso, viñedos en la región de Toscana. Esto es, incluso para los rusos, acostumbrados a que sus políticos sean corruptos, demasiado. Sobre todo, porque Medvedev, considerado un liberal en Occidente, en un encuentro con jubilados respondió a la pregunta de por qué eran tan bajas las pensiones: "No hay dinero, aguanten, les deseo al menos buen humor". Palabras muy repetidas en Rusia.
El ministro corrupto puede quedarse
En realidad, Medvedev, que de todos modos es muy impopular entre la gente, ya no cuenta. Pero es improbable que Vladimir Putin lo destituya. De haber cedido a los manifestantes se hubiera podido interpretar como un signo de debilidad. ¡Putin, el presidente fuerte! Pero la imagen comienza a tambalearse cuando el poder del Estado se dedica a atacar a los jóvenes que pacíficamente se manifestaban el domingo en la calle Twerskaja. El portavoz de Putin comentó solamente que la acción era una provocación.
No, esa no es la respuesta a las preguntas y a la falta de perspectivas de las nuevas generaciones, que no quieren guerra en Siria, ni operaciones militares en el Donbás, ni un conflicto con Ucrania. Son jóvenes que quieren aprender, estudiar y viajar al extranjero… ¡Se sienten parte de Europa!
Hermann Krause dirige el estudio de la cadena alemana ARD en Moscú.Imagen: WDR/Kostja Krasnobajew
Extrañamente sí que se les permitió hacer manifestaciones en otras ciudades rusas. Como las protestas en los Urales, en Siberia y en las lejas regiones orientales. Allí, al contrario que en Moscú, se permitieron los discursos públicos. En todas partes se escucharon las mismas preocupaciones: precios altos, bajos ingresos, diminutas pensiones y una deficiente atención sanitaria.
El imperio de Putin está crisis y todo el mundo lo sabe
Exteriormente Putin juega el papel de gran estadista, pero en el interior la situación ha empeorado. La pobreza vuelve a ser un problema, los salarios muchas veces no se pagan. Rusia no está inmersa únicamente en una crisis económica, sino también política: la corrupción no se ha reducido en absoluto. Ministros, gobernadores, diputados o funcionarios se siguen enriqueciendo. Y la gente lo sabe.
El Gobierno de Moscú había ofrecido a Navalni manifestarse fuera, en un parque. Para dificultar en cierto modo la asistencia de público. Al parecer, eso es lo que temía el Kremlin. Sobre todo la presencia de público joven. En vez de respuestas hubo golpes. No es una buena señal para un nuevo período del sempiterno presidente Putin.
Crimea: ¿Qué ha pasado tras la anexión?
En marzo de 2014, Rusia se tomó Crimea ¿Qué ha cambiado allí desde entonces? ¿Qué ha pasado con las promesas de Putin? ¿Cómo es la situación de los derechos de las personas y la libertad de los medios?
Imagen: DW/R. Richter
La ocupación de Crimea
Vladimir Putin como héroe en grafitis y banderas rusas en vez de ucranianas. Así cambió el aspecto de las calles de Crimea desde la primavera de 2014. En cuestión de días, soldados uniformados ocuparon, sin insginias nacionales, el edificio gubernamental, el Parlamento de Simferópol y más tarde los cuarteles del Ejército ucraniano en la República de Crimea, Ucrania.
Imagen: DW/I. Worobjow
Referendo sobre la anexión a Rusia
A pesar de las protestas, el 16 de marzo tuvo lugar un referendo ilegal, según la Constitución ucraniana, para votar sobre la anexión de Crimea por parte Rusia. No se reconoció que la península se otorgó a Ucrania en 1954 por parte de la Unión Soviética. Entonces se acordó la adhesión de Crimea a la Federación Rusa.
Imagen: Reuters
Tártaros de Crimea sin derechos
Quien rechace la anexión es perseguido. Es lo que le ha sucedido, sobre todo, a los tártaros de Crimea: su representante, el Congreso del Pueblo Tártaro de Crimea, fue tachado en 2016 de organización extremista. Siguen teniendo lugar allanamientos y detenciones. Ya en 1944, los tártaros de Crimea fueron deportados como "enemigos del pueblo" por los soviéticos a Crimea.
Imagen: picture-alliance/dpa
Solo televisión rusa
En 2014 se desconectaron todos los canales de televisión ucranianos y, desde entonces, solo se puede ver la televisión rusa análoga. El canal independiente de los tártaros de Crimea, ATR, sigue emitiendo desde Kiev. También se prohibieron otros medios de comunicación.
Tanto Estados Unidos como la Unión Europea no reconocen la anexión de Crimea por parte de Rusia. Aplicaron sanciones y prohibieron a sus ciudadanos comprar inmuebles y empresas en Crimea. Tampoco se permite la importación de productos desde Crimea.
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Esperando a que Putin cumpla sus promesas
Quien votó a favor del referendo, espera que Putin cumpla sus promesas: la construcción de un puente que conecte a Crimea con Rusia, un gasoducto y centrales energéticas. Y que solucione los problemas sociales. Pero, la realidad es otra: los sueldos no son compatibles con la subida de los precios. Solo en redes sociales y medios independientes se informa sobre las protestas locales.
Imagen: DW/R. Richter
Todo queda entre amigos
La construcción del puente desde Kertsch a la península rusa va a toda marcha. La construcción por valor de alrededor de 3,7 millones de euros está siendo supervisada por el ruso oligarca y amigo de Putin, Arkadi Rotenberg. Se han planeado cuatro carriles y dos vías de ferrocarriles. A finales de 2019, el puente deberá estar terminado.
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Redistribución a favor de los empresarios rusos
Los pequeños empresarios en Crimea sufren por la redistribución de propiedades en Crimea a favor de los empresarios rusos. Radio Liberty publicó que la cifra de pequeñas empresas se redujo de 15.000 en 2014 a 1.000 en 2016. También los propietarios de inmuebles en la costa tienen problemas, porque los juzgados pueden declarar sin validez los documentos firmados antes de la anexión.
Imagen: DW/A. Karpenko
Turismo, de capa caída
Durante la temporada de baño, las playas de Crimea están accesibles al público. Sin embargo, la afluencia de turistas se ha reducido en un 30% en los últimos tres años. Las conexiones ferroviarias se interrumpieron, los vuelos son demasiado caros y por las sanciones de la UE, los cruceros ya no visitan la costa de Crimea.
Imagen: DW/A. Karpenko
Los ganadores: los pensionisas con pasaporte ruso
Desde la anexión, solo los ciudadanos de Crimea con pasaporte ruso pueden comprar tarjetas SIM para celulares. Pero con pasaportes expedidos en Crimea no se puede obtener visa ni para la UE ni para EE.UU. Los que han salido ganando con la anexión son los pensionistas con pasaporte ruso. Su pensión se elevó al nivel ruso. Las mujeres reciben la jubilación con 55, en vez de 65. (rmr)