Que Turquía apoya a islamistas no es una afirmación aventurada. También el Gobierno alemán lo ve así. Pero que se haya filtrado uno de sus documentos confidenciales sí que es notable, en opinión de Marcel Fürstenau.
Angela Merkel no debe estar muy contenta. Apenas ha vuelto de sus vacaciones y ya tiene un asunto espinoso que tratar. Y en un tema tan sensible como la relación con Turquía. El país y su impredecible presidente, Recep Tayyip Erdogan, sostiene el Gobierno Federal parecen apoyar a terroristas islamistas. Así se puede entender (o se tiene que entender, según interpretaciones) el escrito parcialmente catalogado como confidencial del Gobierno alemán citado por la cadena pública ARD.
Hasta ahora Berlín había evitado, de hecho, referirse abiertamente a la cercanía de su complicado socio en la OTAN con ciertos grupos terroristas. No podía tener interés en hacerlo, sobre todo por la cuestión paralela de los refugiados. Pero ahora se especula, y no sólo en Berlín, respecto a si Erdogan podría anular el acuerdo alcanzado para la devolución de los refugiados. Puede pasar, aunque es improbable. Desde la perspectiva del autócrata turco hubiera habido mejores ocasiones, sobre todo con el caso del humorista Böhmermann.
Marcel Fürstenau.Imagen: DW/S. Eichberg
La sospecha recae sobre La Izquierda
Merkel sufre ahora un error de otros, por un papel filtrado, no está claro si por negligencia o intencionalmente. Según ARD, el escrito confidencial proviene del Secretario de Estado Parlamentario del Ministerio del Interior, Ole Schröder. Él y su jefe, Thomas de Maizière (ambos de la CDU) no hubieran puesto innecesariamente en semejante apuro a su canciller y jefa de partido. La sospecha recae por tanto en el destinatario de la explosiva respuesta a una pequeña consulta formulada al Gobierno: La Izquierda.
Que sus diputados revelen secretos a los medios es algo de lo que desde el gobierno ya se les ha acusado alguna vez. Pero la filtración de información sensible es un arte que todos en la política dominan. En este caso la suposición resulta obvia, teniendo en cuenta que La Izquierda es el único partido del Parlamento alemán que rechaza la política europea y alemana de refugiados.
Pero entonces, ¿por qué se dejaron en la carta todos los detalles confidenciales? A menudo se ha negado información a la oposición, que también incluye a los Verdes, por ese motivo. No hay una explicación plausible. O quizá fue un burdo error del Ministerio del Interior. El experto en política exterior del SPD Rolf Mützenich opina al respecto en ARD: "En una valoración tan sensible y de tal alcance, la Oficina de Asuntos Exteriores tendría que estar involucrada".
La pelota está en el tejado del Gobierno Federal
De hecho, sería sorprendente si el gabinete no hubiera estado de acuerdo, dado el riesgo de que una filtración irreflexiva de esas valoraciones pudiera romper las ya tensas relaciones entre Alemania y Turquía. El gobierno federal tendrá dificultades para explicar el caso. No importa que lo que se haya expresado sea, de todos modos, evidente: las estrechas relaciones de Turquía con los movimientos islamistas. Una cercanía que, aparentemente, no se ha detenido tampoco ante grupos terroristas como Hamás.
El 7 de agosto se organizaron concentraciones multitudinarias en ochenta ciudades turcas para condenar el fallido golpe contra el Gobierno; un punto y aparte en el proceso de exacerbación del culto en torno a Erdogan.
Imagen: DW/D. Cupolo
¡A la calle!
Durante la intentona golpista del 15 de julio, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, instó a sus simpatizantes a impedir que los militares derrocaran al partido gobernante, el AKP. El mandatario ha atribuido su permanencia en el poder a quienes salieron a apoyarlo en las calles, y, a lo largo de las últimas tres semanas, ha convocado a vigilias nocturnas para defender la democracia.
Imagen: DW/D. Cupolo
Un aire de reivindicación
El 7 de agosto se organizaron las últimas concentraciones: dos millones de personas se manifestaron en Estambul y 10.000 en Ankara. En otras 78 ciudades, los seguidores del AKP –el primer partido de tendencia islamista en sobrevivir a un golpe– celebraron lo que a sus ojos es un triunfo sobre los cíclicos proyectos de derrocamiento y sobre una Constitución secular.
Imagen: DW/D. Cupolo
Optimismo de cara al futuro
En el discurso que ofreció en Estambul, el presidente prometió “reconstruir a Turquía desde cero”. Lale Alici (que no aparece en la imagen), una agente de bienes raíces asentada en Ankara, ha asistido a todas las concentraciones pro-Erdogan. A su juicio, “el desarrollo de Turquía se acelerará cuando culmine la purga oficial porque los infiltrados ya no serán una carga para el país”.
Imagen: DW/D. Cupolo
“Seremos una potencia”
Atalay no aparece en la foto y no quiso dar su nombre completo a pesar de que su declaración no lo compromete a los ojos del Estado. Al contrario: “Erdogan le está diciendo al resto del mundo que estamos aquí y que seremos una potencia. Y aunque no le guste, tendrá que aceptarlo. El mundo va más allá del G7”, dijo el diseñador de interiores.
Imagen: DW/D. Cupolo
La exclusión del HDP
Aunque la concentración de Estambul fue descrita como un acto en defensa de la democracia, la participación del pro-kurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) fue prohibida. “Como kurdo, yo no puedo asistir a esas manifestaciones porque no me siento seguro”, señaló Havva Ozcan (quien no aparece en la foto), codirector de Tuhad-Fed, una organización que defiende los derechos de los presos.
Imagen: DW/D. Cupolo
“Socialismo temporal”
Según Ozcan, las concentraciones pro-Erdogan recibieron respaldo integral del Gobierno, mientras que otras manifestaciones han sido prohibidas. Los seguidores del AKP tuvieron acceso gratuito a agua y alimentos. De hecho, para estimular las movilizaciones, también el sistema de transporte público ha sido gratuito en Ankara y Estambul. “Esta es una suerte de socialismo temporal”, sostiene Ozcan.
Imagen: DW/D. Cupolo
El auge de las redes sociales
Las redes sociales, bloqueadas durante las emergencias nacionales, han tenido un auge desde el golpe. La alocución de Erdogan via FaceTime fue memorable –y le fue políticamente útil–, pero ahora circulan hasta videos de Periscope que muestran episodios de violencia policial. Para la oposición, el Gobierno apenas tolera la actividad en las redes sociales porque le conviene en este instante.
Imagen: DW/D. Cupolo
Lo que está en juego...
La actividad comercial se ha reducido. Algunos bares en el centro de Ankara han tenido menos clientes desde que empezaron las concentraciones pro-Erdogan. “Los negocios han sufrido, desde luego. Pero lo que está en juego va más allá del dinero”, admite Can, propietario de una taberna en Kizilay. “Estas manifestaciones son un indicio de que pronto vendrán cosas peores”.
Imagen: DW/D. Cupolo
“Un entrenamiento”
Algunos perciben las concentraciones como una manera de consolidar la base de apoyo del AKP. Mohammed, un refugiado sirio que fue testigo del último golpe en Egipto y ahora vive en Turquía, dijo creer que las manifestaciones pro-Erdogan eran “un entrenamiento” para sus seguidores y que el presidente no tardaría en pedirles que se organicen contra grupos que su Gobierno desaprueba.
Imagen: DW/D. Cupolo
Rebautizando espacios públicos
Desde la plaza Kizilay de Ankara (la foto la muestra después del golpe fallido) hasta el puente sobre el Bósforo en Estambul, lugares prominentes a todo lo largo y ancho de Turquía están siendo rebautizados para honrar a quienes perdieron la vida durante la intentona. Ahora, quienes crucen del lado europeo de Estambul hacia el lado asiático lo harán transitado el puente “Mártires del 15 de julio”.