Patagonia en llamas: hechos contra una teoría conspirativa
13 de enero de 2026
Cada vez que hay grandes incendios en la Patagonia argentina o chilena, resurgen en redes sociales acusaciones sin sustento que señalan a personas o grupos de nacionalidad israelí como responsables del fuego.
Estas versiones suelen apoyarse en el llamado "Plan Andinia", una antigua teoría de conspiración antisemita que afirma, sin pruebas, que existiría un plan para crear un Estado judío en la Patagonia, una región con abundante agua dulce y tierras fértiles.
A este relato se suma la presencia de jóvenes judíos que, tras cumplir el servicio militar obligatorio, realizan el tradicional Hatiyul Hagadol ("Gran viaje") por países como Perú, Brasil, Argentina y Chile. Su paso por la región, junto con episodios aislados del pasado, ha sido usado para alimentar narrativas conspirativas sin respaldo empírico.
Argentina: incendios, datos y desinformación
En los últimos días, más de 15 mil hectáreas fueron consumidas por el fuego en las provincias de Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén. En un programa de televisión nacional, una mujer señaló que los incendios forestales eran intencionales porque el Gobierno quería "venderle la Patagonia a todos los judíos" y a extranjeros. Otras versiones apuntaron a comunidades mapuches o grupos radicalizados.
Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace en Argentina, explica a DW que "dos de los incendios (El Turbio y Parque Nacional Los Alerces) empezaron por rayos de tormentas eléctricas".
Y, aunque pudiera existir intencionalidad en algunos casos, aclara que "esto no explica de ninguna manera que haya un plan sistemático del pueblo mapuche o de Israel. Son teorías conspirativas que no tienen ningún sustento, ni pruebas".
"Focos de incendio hay cientos, cada verano. La mayoría son por asados y fogatas de argentinos, turistas, locales y algún extranjero, pero no son mayoría", agrega Giardini.
El factor político y la especulación
En Argentina, la polémica se ve reforzada por la postura del presidente, Javier Milei, quien se ha declarado cercano al judaísmo y busca modificar la Ley de Manejo del Fuego. El cambio permitiría la compra de terrenos quemados, también por parte de inversores extranjeros.
Para Giardini, la iniciativa puede alimentar sospechas, "pero habrá que evaluarlo con datos. No hay pruebas tampoco de que haya un plan sistemático de comprar tierras quemadas a precio bajo".
Por qué casi nunca hay responsables
La Patagonia argentina se extiende por miles de kilómetros, con varias zonas vírgenes. Aunque la mayoría de los incendios tiene origen humano, casi nunca se identifica a los responsables. Y si ocurre, su identidad solo se hace pública tras una condena judicial.
Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), señala que, "dado que no tenemos muchos condenados por estos temas, lo que podríamos apelar es que la estadística te dice que el 95 por ciento de los incendios son producto del obrar humano".
"Argentina no tiene delitos ambientales en el Código Penal. ¿Por qué no hay condenas? Porque no se puede perseguir a nadie penalmente", explica Nápoli.
Es decir, si una persona, independiente de su nacionalidad, hace un asado, lo deja mal apagado y provoca un incendio sin dañar propiedad privada o a terceros, "no va a tener ninguna condena legal si daña solamente la naturaleza. No hay delito", añade.
Por su parte, Giardini refuerza esta idea: "La identidad, nombre o nacionalidad, no se revela hasta que haya condena. Suele ser parte de la investigación. Casi nunca se descubre quién fue. Igual, si fue accidente, no es delito penal. Y la mayoría de los incendios son accidente".
Clima extremo y falta de recursos
Para el ambientalista de Greenpeace, los estudios "demuestran que el cambio climático está provocando tormentas eléctricas que no eran comunes en la zona y en esta época del año, en la que llueve poco".
Por eso, apunta a los principales responsables de los incendios en la Patagonia argentina: "La crisis climática, la sequía, el Gobierno nacional que recortó fondos y el provincial que no aumentó su capacidad".
¿Cómo es la situación en la Patagonia chilena?
Aunque mucho más pequeña, zonas de la Patagonia chilena como el Parque Nacional Torres del Paine, en la región de Magallanes y la Antártica, reciben la visita de turistas de todo el mundo. Al ser una zona delimitada, es posible llevar un registro detallado de incendios y sanciones.
Según datos entregados a DW por Michael Arcos, jefe del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF en la región, "la mayoría de los turistas que llegan hasta el parque son de Estados Unidos".
Los visitantes israelíes registrados en 2024 y 2025 fueron 1.288 y 2.821, respectivamente, "lo cual representa una cifra que no supera el 1 por ciento del total de visitantes que llega anualmente". Este dato desmonta la teoría de una supuesta llegada en masa de ciudadanos israelíes para colonizar la zona.
Incendios y nacionalidades
Cuando turistas prenden fogatas en zonas no habilitadas y son sorprendidos por guardaparques, se registra la fecha, su nacionalidad y se les expulsa del parque. Desde 2011, entre los sancionados hay ciudadanos de Argentina, Ecuador, Israel, Lituania, Alemania, Francia, Suecia, España, Ucrania, Rusia, Noruega, Japón, Holanda, Suiza, Italia, Irán, Canadá, Estados Unidos, Brasil, Australia y Chile.
"El parque ha tenido en el siglo XXI dos megaincendios. El primero, el año 2005, que fue provocado por un ciudadano de origen checo; y el segundo, el año 2011, que fue provocado por un turista israelí", explica Arcos. Este último tuvo gran impacto mediático en el país.
Llamados a evitar el prejuicio
Arcos subraya que CONAF "trata todas las infracciones a la normativa, como fogatas no autorizadas o acampe ilegal, con imparcialidad, registrándose casos en visitantes de diversas nacionalidades, incluidos chilenos".
Sobre la impresión negativa hacia turistas israelíes en la zona, concluye: "Estamos al tanto de esa percepción que algunos tienen debido a experiencias concretas, pero en ningún caso debe transformarse en prejuicio. Los datos nos indican que se trata de casos puntuales, no representativos de ninguna comunidad nacional. Nuestra tarea es seguir educando y aplicando la norma con equidad para proteger el parque".
(ms)