Pelea en París reabre debate de género en el boxeo femenino
13 de abril de 2026
La boxeadora alemana Julia Igel insiste en que no le da miedo la campeona olímpica Imane Khelif, a pesar de haber declarado a DW que considera a su rival argelina "hombre", en medio de las dudas sobre la elegibilidad de Khelif para competir en la categoría femenina.
"Alguien que pueda tener alguna relación con el género masculino no debería estar en el boxeo femenino", afirmó Igel antes del combate que se celebrará en París el 23 de abril. "No puedes decir que seas mujer y que te sientas mujer. Solo por la potencia de los golpes y el peligro al que te enfrentas cuando tienes a un hombre delante, es diferente".
Khelif no es transgénero y se le asignó el sexo femenino al nacer, pero ha admitido que tiene el gen SRY, que se encuentra en el cromosoma Y y desencadena el desarrollo de características masculinas. Los críticos argumentan que esto le da una ventaja injusta y peligrosa sobre otras mujeres en el ring.
No es que a Igel le preocupen los aparentes riesgos adicionales. "Definitivamente no tengo miedo", declaró la boxeadora de 25 años a DW en su centro de entrenamiento en Berlín. "Y eso es lo mejor, porque cuando mi entrenadora me preguntó si quería hacer este combate, lo último que sentí fue miedo. Conozco mis habilidades, conozco mis capacidades".
La polémica medalla de oro de Khelif en París
Al combatir en la capital francesa, Khelif regresa al escenario no solo de su mayor triunfo, sino también al de la mayor polémica de los Juegos Olímpicos de París 2024. Su medalla de oro se vio empañada por las acusaciones surgidas tras unas pruebas de sangre a las que fue sometida en 2022 y 2023.
Esas pruebas, según la Asociación Internacional de Boxeo, que fue expulsada por el Comité Olímpico Internacional en 2023, supuestamente revelaron que Khelif y otra boxeadora, la taiwanesa Lin Yu-ting, tenían cromosomas XY (masculinos) y "niveles masculinos" de testosterona (desde entonces, Lin ha sido "considerada mujer" por World Boxing, el organismo que ahora se encarga de este deporte en los Juegos Olímpicos).
Aunque Igel sigue utilizando el pronombre "ella" para referirse a Khelif, Ikram Kerwat, la entrenadora y mánager de la alemana, es mucho más directa.
"Desde que se supo que tiene cromosomas XY, que tiene testículos, que produce testosterona... sí, es un hombre", afirmó Kerwat, cuatro veces campeona del mundo.
Kerwat tiene muy presente el caso de Angela Carini. La italiana abandonó su combate contra Khelif en los Juegos de París tras solo 46 segundos, afirmando después que nunca había sentido un golpe como el de Khelif. "Se salvó a sí misma", dijo Kerwat. "Él [Khelif] debería ir a competir con hombres".
"Lanzar un mensaje al mundo"
Todo esto plantea la pregunta: ¿por qué aceptar entonces el combate? Según Kerwat, otras boxeadoras rechazaron la oportunidad debido a las dudas que rodean a Khelif, quien no ha competido desde los Juegos Olímpicos.
Por su parte, Igel no ve ninguna contradicción en quejarse por la seguridad y, sin embargo, no sentir miedo.
"Estoy aquí por el reto", afirmó. "Creo que lo especial de este combate es el alcance que tiene, la gente que habla de él. Esto es realmente algo que haremos para enviar un mensaje al mundo. Así que este combate definitivamente nos llevará a nuevas cotas".
Aunque World Boxing exige pruebas de sexo obligatorias y no ha autorizado a Khelif a competir en la categoría femenina en sus eventos amateurs, la Federación Francesa de Boxeo le concedió su licencia profesional sin exigirle ninguna prueba.
La confesión que la boxeadora de 26 años hizo en febrero al periódico deportivo francés L'Equipe, donde admitió que tiene el gen SRY, ha echado más leña al fuego de sus detractores. Sin embargo, en la misma entrevista, afirmó que su diferencia era "natural", que había reducido sus niveles de testosterona y que había enviado su historial médico a World Boxing, pero no había recibido respuesta.
"Si realmente es 100% mujer, entonces puede competir en el deporte femenino", dijo Igel. "Si no es así, debería dejar de hacer tanto ruido al respecto".
A diferencia de su rival, Igel ha disputado siete combates profesionales, con un balance de cinco victorias (cuatro por KO) y dos derrotas, la más reciente por puntos ante la estadounidense Stephanie Simon en Los Ángeles.
DW se puso en contacto con Khelif a través de su promotor y su agencia de relaciones públicas para recabar sus comentarios, sin resultados.
(gg/dzc)