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Petróleo por insumos: ¿solución para Venezuela?

Enrique López Magallón (VC)5 de marzo de 2015

Acuerdos con Nicaragua, Trinidad y Tobago y Uruguay podrían ser una salida al desabastecimiento de productos básicos que se vive en Venezuela. Pero las condiciones para llevarlos a cabo aún son inciertas.

Imagen: picture-alliance/dpa

En un intento por aminorar el desabastecimiento de productos como leche, café o papel higiénico, el Gobierno de Venezuela ha establecido acuerdos con diversos países para el intercambio de petróleo por insumos. Uno de los más recientes fue el firmado con Uruguay, según el esquema siguiente: el 75 por ciento del petróleo venezolano que compra Uruguay a Venezuela lo paga al contado. El resto se cubre a través de una financiación con un plazo de hasta 15 años. Un tratado firmado en enero de 2014 por el presidente Nicolás Maduro y su entonces homólogo José Mujica permite flexibilizar este tramo de pagos, haciendo posible cubrir la mitad en especie (en este caso, con petróleo).

No es el único ejemplo. Venezuela, antiguo exportador de café, suscribió un convenio con Nicaragua para cambiar petróleo por cargamentos cafetaleros nicaragüenses. Actualmente, Venezuela produce mucho menos café del que demanda el mercado interno (previsiones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos estiman en 685.000 sacos la demanda a cubrir con café del exterior).

En febrero de 2015, el presidente Nicolás Maduro cerró en Trinidad y Tobago un acuerdo mediante el cual Venezuela suministrará a ese país crudo y asfalto, que intercambiará por papel higiénico, gasolina y refacciones de maquinaria trinitarios.

Posibles complicaciones

Visto así, el mecanismo luce sencillo: un producto a cambio de otro. Pero las cosas parecen complicarse en algunos detalles. El más importante es que, según algunas predicciones, la crisis económica en Venezuela no ha tocado fondo. “La verdadera crisis estallará en abril”, señala Miguel Ángel Santos, del Centro para el Desarrollo Internacional, de la Universidad de Harvard. La razón es muy concreta: Venezuela vende su petróleo a 90 días. En otras palabras, apenas será en abril cuando lleguen a las arcas venezolanas los flujos de dinero correspondientes al piso de los precios del petróleo. Para los ingresos del Estado venezolano, lo peor podría estar por venir aún.

Entre tanto, la cotización del barril de petróleo ya muestra signos de recuperación. Pero, como admitió el propio presidente Maduro al presentar su segundo paquete de reformas económicas, el pasado mes de enero, “no volverá el petróleo de 100 dólares” por barril. Aunque el Gobierno venezolano lograra paliar los efectos actuales de la baja en los precios del petróleo, aún faltaría equilibrar los de la crisis que, según Santos y otros especialistas, tocará a la economía venezolana dentro de unas semanas.

El expresidente Mujica: ¿acuerdo solidario, o cobranza?Imagen: Reuters/V. Ruiz Garcia

Todo esto es relevante para el esquema de intercambio entre Venezuela y Uruguay. Del 75 por ciento del petróleo que se paga al contado, el Estado venezolano se compromete a retener una parte similar a fin de saldar deudas ya existentes con empresas uruguayas.

¿Solidaridad?

Otra posible complicación surge, por lo menos en el caso de Uruguay. El intercambio con Venezuela fue planteado por el expresidente Mujica en términos más solidarios que comerciales: “Tratamos de inventar un mecanismo de pago que fuera soportable y que nos permitiese a nosotros exportar alimentos, que es lo que ellos más necesitan”, dijo al presentarlo, citado por El País de Montevideo.

Pero dicho mecanismo en realidad había surgido “para buscar una solución al atraso en los pagos que tienen los importadores venezolanos de productos uruguayos”, consigna el mismo rotativo. En algunos casos, los atrasos han llegado a superar los 12 meses, de tal modo que algunos exportadores uruguayos exigen ahora el pago por adelantado antes de enviar sus productos a Venezuela. El acuerdo de intercambio permitiría, por lo menos en parte, recuperar saldos atrasados.

Esto es reflejo de una situación más general. “Los mercados internacionales están prácticamente cerrados para Venezuela, con nuestra prima de riesgo por encima del 30 por ciento”, dice Santos. E insiste: “A partir de abril empezaremos a tener una caja acorde con 40 dólares por barril. Ese, el de abril, será otro país”.

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