Preparados para la guerra
12 de febrero de 2003
La República Federal de Alemania importa alrededor de 9 millones de toneladas de petróleo crudo al mes. En el 2002 las importaciones totales ascendieron a 105 millones de toneladas. A esto se suman unas 35 millones de toneladas adicionales de gasolina, gas líquido y otros tipos de combustibles. En el 2002 el precio de esta materia prima y sus derivados registró un incremento: en diciembre del 2002 el precio del petróleo se cotizaba alrededor de 204 euros por tonelada, lo que significa un incremento del 25% frente a lo que costaba en el 2001. Sin embargo mientras que el conductor ve con preocupación el incremento de los precios de la gasolina, llama la atención la tranquilidad que impera en la industria alemana.
El hecho es que desde la última gran crisis petrolera en la década de los setenta, la industria alemana ha incrementado sus medidas para reducir la dependencia del petróleo. La industria ha disminuido por una parte el consumo de energía, lo que ha redundado también en una reducción del consumo de petróleo. Por el otro lado también se ha investigado mucho en el ámbito de la sustitución, de tal forma que en aquellas áreas en donde se utilizaba mucho petróleo, ahora se usa más bien gas y también electricidad.
Peligro moderado
Aún cuando a la industria alemana le preocupa mucho más el impuesto ecológico nacional que el incremento en los precios del petróleo, un factor que perjudica también a la competencia internacional, esto no significa que no exista una preocupación generalizada por un posible ascenso mayor de los precios del crudo a consecuencia de una guerra en contra de Irak, uno de los principales productores de petróleo. Desde el punto de vista global, un incremento mayor de los precios del petróleo presionaría fuertemente el desarrollo de la coyuntura, que en el caso alemán registra una debilidad marcada.
Sin embargo los expertos prevén que de haber guerra, se registre un ascenso temporal, luego de lo cual se estabilizarán rápidamente los precios, como sucediera durante la última Guerra del Golfo.
Reservas para 90 días
Como sea por el momento no se puede hablar de una crisis petrolera. Pero de registrarse, la República Federal de Alemania se encuentra preparada. En 1966 se comenzó a acumular las primeras reservas. En respuesta a la crisis petrolera de los años setenta, el entonces gobierno alemán aprobó una ley de reservas petroleras y creó la llamada Asociación de Reservas Petroleras con sede en Hamburgo. Todos los productores e importadores de productos petroleros son miembros de esta asociación y deben contar con reservas con las que puedan cubrir la importación total de 90 días. Los costos que esto genera los paga el consumidor. Las reservas tienen que estar dispuestas de tal forma que puedan usarse en caso de emergencia. Con este nivel de reservas se puede superar fácilmente cualquier crisis, pues es de esperarse que aún cuando hubiera una guerra o escasez, esta no duraría más de 90 días.
A raíz de la crisis petrolera de los setenta también se elaboraron planes en relación a la estructura de las importaciones. Mientras que en esa época el 95 % de las importaciones provenía de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), actualmente es ya sólo un 22%. La mayor parte del petróleo alemán proviene ahora del Mar del Norte y de Rusia.