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ONU: Siria corre el riesgo de repetir el caso de Libia

Jennifer Holleis
10 de octubre de 2025

Minorías excluidas de las elecciones, violencia sectaria y lentitud en los cambios. Un enviado de la ONU advirtió sobre el futuro de Siria. ¿Podría el país verse dividido en gobiernos regionales?

Un niño con una bandera siria.
Mientras la ONU advierte sobre la fragmentación de Siria, los observadores y los habitantes de la capital ven más probable una Siria unida, a pesar de los llamados internos a la autonomía.Imagen: REUTERS

Geir Pedersen, enviado especial de la ONU para Siria, declaró recientemente al periódico Financial Times que el país se encuentra en una situación delicada y corre el riesgo de caer en una situación similar a la de Libia.

El presidente sirio, Ahmed al Sharaa, debe convencer a la población de que "este es un nuevo comienzo" tras la dictadura de Bashar al Asad, afirmó, y "no un nuevo régimen autocrático".

Sin embargo, existen diferencias significativas entre Libia y Siria, dijo a DW Nanar Hawach, analista sénior sobre Siria en el International Crisis Group: "Si bien el país está dividido en esferas de influencia, los actores locales e internacionales en Siria continúan operando en relación con este gobierno central único".

Además, ninguno de los vecinos de Siria ni las potencias con influencia, como Estados Unidos y los países del Golfo, desean un Estado fallido y el caos en sus fronteras, lo cual sería una pesadilla a nivel estratégico, añadió.

Relaciones con los kurdos

Horas antes de que se publicara la advertencia de Pedersen sobre la fragmentación de Siria, un enfrentamiento entre fuerzas gubernamentales y combatientes kurdos en la ciudad norteña de Alepo concluyó con un alto el fuego.

Aunque el acuerdo negociado por Estados Unidos parece mantenerse, los enfrentamientos aún ponen de relieve la creciente tensión entre el mayor grupo étnico minoritario de Siria y el gobierno central en Damasco.

A pesar del muy celebrado acuerdo de marzo entre las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos, y el gobierno de Al Sharaa, el progreso en la integración de las instituciones kurdas en las estructuras del gobierno central se ha estancado. Uno de los principales obstáculos sigue siendo la integración de los cerca de 60.000 efectivos kurdos en el recién fundado Ejército sirio unificado.

Los aproximadamente 2,5 millones de kurdos fueron excluidos de la primera votación parlamentaria de posguerra en Siria, en octubre pasado. Damasco alegó problemas de seguridad y la ausencia de un control central, pero prometió mantener vacantes los escaños asignados en el Parlamento sirio hasta la celebración de elecciones. Lo mismo ocurre con los escaños de la otra minoría excluida, la población drusa de Siria.

Integrar a los kurdos, cuyo territorio abarca aproximadamente el 30 por ciento de Siria, significaría no solo aumentar el territorio bajo control gubernamental, sino también dar acceso a las reservas de petróleo y gas de la región. Estas son clave para la reconstrucción del país, una cuestión urgente tras 14 años de guerra civil. El Banco Mundial estima que los costos de reconstrucción oscilan entre 400.000 millones de dólares y un billón de dólares.

Ahmed al Sharaa no ha cumplido su promesa de un Parlamento inclusivo con un 20 por ciento de mujeres.Imagen: LOUAI BESHARA/AFP/Getty Images

"Es necesario un gran esfuerzo de reparación y diálogo"

Las relaciones entre Damasco y la segunda minoría más grande de Siria, los aproximadamente 700.000 drusos, se deterioraron después de que, según informes, las fuerzas gubernamentales apoyaran a las tribus árabes beduinas en su lucha contra los drusos en Sueida. En julio, las tropas abandonaron la región de Sueida y regresaron a Damasco.

"Las milicias drusas en Sueida han establecido estructuras administrativas y de seguridad paralelas y se oponen rotundamente a Al Sharaa y a su gobierno", explicó a DW Kelly Campa, subdirectora del equipo para Oriente Medio del Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington. "Es necesario un gran esfuerzo de reparación y diálogo", añadió.

Wiam, un hombre de 30 años residente en Sueida, declaró a DW que Siria ya se percibe dividida. "La situación actual da la impresión de que nos encaminamos hacia una nueva realidad con más de una 'Siria' dentro de Siria", declaró, pidiendo a DW que no publicara su nombre completo por temor a represalias.

El presidente Al Sharaa reiteró ante la Asamblea General de la ONU, en septiembre, su compromiso de respetar los derechos de las minorías y de formar un gobierno inclusivo que refleje la diversa composición étnica y religiosa de Siria. Sin embargo, "Al Sharaa parece estar priorizando, por ahora, el mantenimiento de su propia coalición política por encima de realizar reformas sustanciales que podrían distanciar a sus aliados", señaló Campa.

Además, la subdirectora del equipo para Oriente Medio del Instituto para el Estudio de la Guerra afirmó que el Gobierno sirio debería priorizar medidas enérgicas para profesionalizar las fuerzas de seguridad. "Hacerlo podría ser una forma de tender puentes con comunidades que han perdido por completo la fe en él".

A pesar de todos los desafíos, también hay sirios optimistas. "Sin importar las divisiones temporales o los problemas de control que puedan tener los partidos, el pueblo es, en última instancia, uno", dijo a DW Yasser Al Doumi, de 45 años y residente en Damasco. "Los sirios, tanto en el extranjero como en casa, hablan de 'nuestro país' y no de 'nuestras regiones'", añadió.

(rmr/cp)

 

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