Moscú celebró con fuegos artificiales la anexión de Crimea a la Federación Rusa. Su presidente, Vladímir Putin, firmó las leyes que permiten lo que llaman la “reunificación”. Previamente el Senado había dado el visto bueno. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, urgió desde Kiev a las dos partes a que se sienten a negociar.