Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel de Barinas y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda.
Los presos se congregan en la azotea del Centro de Internamiento Judicial de Barinas (Injuba) durante el motín, quemando colchones y enviando videos pidiendo ayuda contra supuestas torturas a las que dicen ser sometidos. (24.05.2026)Imagen: Yonny Camacho/REUTERS
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Cientos de prisioneros se tomaron el domingo (24.05.2026) la cárcel de Barinas, en el oeste de Venezuela, para denunciar "torturas" por parte de las autoridades carcelarias y exigir la destitución del director del penal, constataron periodistas de la AFP.
Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda. En algunas se podía leer "SOS", "Nos torturan" o "No más tortura". Varios presos tenían el rostro cubierto.
Grandes columnas de humo se elevaban del Internado Judicial de Barinas (Injuba), ubicado en la tierra natal del fallecido expresidente Hugo Chávez, a unos 500 kilómetros de Caracas. Los presos incendiaron, entre otras cosas, colchones y sábanas.
Agentes cubiertos con escudos rodearon la estructura. Decenas de familiares aguardan ansiosos a las afueras del penal.
Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela entran en el Centro de Internamiento Judicial de Barinas (Injuba), mientras los familiares de los reclusos intentan impedirles el paso, durante la protesta de los reclusos. (24.05.2026)Imagen: Yonny Camacho/REUTERS
Yelitza Arrollo dijo a la AFP que desde el 8 de mayo no ha tenido noticias de su hijo preso en esa cárcel. "Me lo tienen encerrado, golpeado (...) están sufriendo, porque los están golpeando demasiado feo, torturados, les echan agua fría, les meten corriente, les meten candela, los maltratan demasiado, queremos la destitución del director", afirmó a las afueras de la prisión.
Los familiares también afirmaron que hay varios prisioneros heridos.
El gobierno venezolano aún no se pronuncia sobre el motín.
Denuncian golpizas y torturas
Los reos "aseguran haber sido víctimas de golpizas y torturas", indicó la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). También "han sido sometidos a requisas violentas, durante las cuales les destruyen sus pertenencias dentro de las celdas".
Según el OVP, 1.200 hombres y más de 100 mujeres "se declararon en huelga" en esta prisión.
Durante años, activistas han denunciado hacinamiento, un precario suministro de alimentos y falta de atención médica en las cárceles venezolanas. También denuncian retrasos procesales y violaciones sistemáticas de derechos humanos.
jc (efe, El Nacional, La Patilla)
En Venezuela, El Salvador, EE. UU. o Rusia: una ruta por penales y centros de detención donde el control absoluto o perdido del Estado, el hacinamiento o denuncias de abusos han convertido el encierro en castigo extremo.
Imagen: Federico Parra/AFP/Getty Images
El Helicoide: la espiral del miedo (Venezuela)
El Helicoide, en Caracas, funciona como centro de detención del SEBIN, el servicio de inteligencia de Venezuela. Diseñado como centro comercial futurista, El Helicoide terminó convertido en símbolo de la represión venezolana. La arquitectura cerrada y sin ventilación refuerza su fama como lugar de castigo psicológico y aislamiento prolongado.
Penitenciaría del Litoral: cárceles en guerra (Ecuador)
Epicentro de las peores masacres carcelarias de Ecuador, con cientos de muertos desde 2021. Bandas armadas disputan el control interno con fusiles y granadas. Para muchos ecuatorianos, el Litoral simboliza cómo el crimen organizado se infiltró en el Estado.
Imagen: Yuri Cortez/AFP
Altiplano: donde cayó el mito (México)
El penal de máxima seguridad de México alojó a Joaquín "El Chapo" Guzmán y otros capos. Antes considerado "inexpugnable", su fama mundial creció tras la fuga de "El Chapo" en 2015, por un túnel de 1,5 km. Desde entonces, el Altiplano representa tanto el poder del narco como las grietas del sistema penitenciario.
Imagen: Luis Cortes/REUTERS
Pedrinhas: control perdido (Brasil)
Pedrinhas se hizo tristemente famosa por motines con decapitaciones y cuerpos exhibidos. Durante años, facciones criminales controlaron pabellones enteros. Las imágenes filtradas de violencia extrema sacudieron a Brasil y expusieron el colapso del sistema carcelario en el norte del país.
Imagen: Mario Tama/Getty Images
El Chipote: celdas para opositores (Nicaragua)
Más que una cárcel común, El Chipote es un centro de interrogatorios. Aquí fueron recluidos periodistas, líderes estudiantiles y precandidatos presidenciales antes del exilio forzado. Exdetenidos describen luz artificial constante, incomunicación y presión psicológica como método de quiebre.
Imagen: DW/J. Cajina
Chonchocoro: el aislamiento andino (Bolivia)
Ubicada a más de 4.000 metros de altura, Chonchocoro alberga a reclusos considerados de alta peligrosidad. El frío, el aislamiento y las restricciones extremas marcan la vida diaria. Su ubicación refuerza la idea de encierro total, lejos de la mirada pública.
Imagen: Ernesto Benavides/AFP/Getty Images
Combinado del Este: la cárcel del poder (Cuba)
La mayor prisión de Cuba ha alojado tanto a presos comunes como a disidentes. Exreclusos describen castigos disciplinarios, vigilancia política y presión ideológica. Para la diáspora cubana, el Combinado del Este es sinónimo de represión prolongada. Su nombre resuena casi tanto como el de Villa Marista, el emblemático centro de detención e interrogatorio de la temida Seguridad del Estado en Cuba.
Imagen: picture-alliance/dpa/A. Ernesto
CECOT: la cárcel del régimen de excepción (El Salvador)
Con capacidad para unas 40.000 personas, el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) es una de las prisiones más grandes del mundo y simboliza la política de seguridad de Nayib Bukele. Inaugurado en 2023, concentra a presuntos pandilleros bajo vigilancia permanente. Las imágenes oficiales muestran filas de internos rapados, un mensaje visual de control total del Estado.
Imagen: El Salvador Presidential Press Office/UPI Photo/Newscom/picture alliance
El "Alcatraz de las Montañas Rocosas" es considerada la prisión más segura de EE. UU., ADX Florence mantiene a los internos hasta 23 horas al día en celdas individuales. Nadie ha podido escapar de esta cárcel desde su apertura en 1994. Aquí se encuentran terroristas, espías y jefes criminales (como "El Chapo"). El aislamiento extremo ha sido cuestionado por su impacto psicológico a largo plazo.
Imagen: Chris McLean/The Pueblo Chieftain/AP/picture alliance
Colonia penal IK-6: cadena perpetua (Rusia)
La colonia penal IK-6, cerca de la frontera con Kazajistán y conocida popularmente como "Delfín Negro", alberga a condenados a cadena perpetua. El opositor ruso Alexei Navalny estuvo recluido en esta cárcel antes de su muerte. Organizaciones de derechos humanos han denunciado un régimen extremadamente estricto, con control constante y escaso contacto humano.