El ayuntamiento de Roma quitará del callejero de la ciudad los nombres de aquellos científicos que apoyaron el Manifiesto de la Raza de 1938, que dio inicio a la exclusión de los judíos italianos de la vida pública.
Sinagoga de Roma.Imagen: AP
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El anuncio lo ha realizado la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi (del antisistema Movimiento Cinco Estrellas) en una entrevista concedida al documentalista Pietro Suber, con motivo de su película "1938. Cuando descubrimos que ya no éramos italianos", y que hoy publican los medios locales.
El manifiesto, algunos de cuyos firmantes, como el neuropsiquiatra Arturo Donaggio o el zoólogo Edoardo Zavatari, engrosaron con su nombre el callejero romano, fue suscrito en 1938 por diez científicos y además de excluir a los judíos de la vida pública contribuyó a crear las condiciones para su deportación por parte de los nazis.
"Hemos iniciado los procedimientos necesarios para renombrar las calles y plazas de la capital que llevan el nombre de aquellos que firmaron el Manifiesto de la Raza. Debemos eliminar estas cicatrices imborrables que son una vergüenza para el país", dijo Raggi.
"Este gesto puede servir de ejemplo para todos los ayuntamientos que, como Roma, tienen calles con nombre de estas personas", añadió.
La alcaldesa aseguró que "Roma es orgullosamente antifascista" y que por ello usará "todos los instrumentos disponibles para combatir" la "violencia y la discriminación" que son intolerables.
JOV (efe)
Innovadora y no exenta de provocación, esta muestra intenta responder preguntas en torno a la cultura y a la tradición del judaísmo que muchos nunca se atrevieron a plantear.
Imagen: DW/N.Wojcik
Treinta preguntas y mucho humor
“Lo que siempre quiso saber sobre los judíos y nunca se atrevió a preguntar”: así reza el subtítulo de la actual exposición “Toda la verdad”, en el Museo Judío de Berlín. Pero, en lugar de respuestas, se obtienen más preguntas, provocativas y llenas de humor, cuyos intentos de explicación se plasmaron en textos, citas y objetos.
Imagen: Linus Lintner
¿Cómo reconocer a un judío?
Setenta kipás flotantes reciben al visitante al inicio del recorrido por la exposición. Algunas de ellas, las ortodoxas, son un símbolo religioso. Otras están impregnados de la cultura comercial o promueven figuras de video juegos, y algunas llevan la estrella de Mercedes Benz, demostrando que la religión no es una isla fuera de la realidad.
Imagen: DW/N.Wojcik
¿Judío o no judío?
A la pregunta sobre quién puede considerarse judío y quién no, el exprimer ministro israelí David Ben Gurión respondió cierta vez: “Para mí, judío puede ser cualquiera que esté lo suficientemente loco como para considerarse judío”. En la muestra se puede adivinar en doce fotografías de personalidades famosas si se trata de un judío o no. Las respuestas aparecen al dorso.
Imagen: Linus Lintner
¿Y los papelitos en el Muro de los Lamentos?
Día a día, los judíos colocan cientos de trozos de papel con plegarias en las grietas del Muro de los Lamentos, en Jerusalén, los que simbolizan su unión con Dios. Pero alguna vez hay que hacer lugar para nuevas oraciones, como muestra este collage fotográfico. Los papeles se entierran finalmente al pie del Monte de los Olivos.
Imagen: Jüdisches Museum
¿Se puede hacer humor con el Holocausto?
Eso es algo que los visitantes de la muestra deben decidir por sí mismos. ¿Les parece gracioso reírse de algunos aspectos del Holocausto que a veces son tema para algunos comediantes o series de televisión? En la pared, un afiche de la historieta de Dave McElfatrick sobre las dificultades de salir con una chica judía de un campo de concentración.
Imagen: Dave McElfatrick
¿Cómo es la relación de Alemania con Israel?
En la muestra se expone también la diversidad de las relaciones germano-israelíes. Junto a un regalo oficial del presidente alemán, Joachim Gauck, se colocó un delantal de cocina y una receta de tortilla alemana de papas ralladas de Tom Franz, un alemán que ganó un duelo televisivo culinario y se transformó en uno de los alemanes más famosos de Israel.
Imagen: DW/N.Wojcik
Cuestión de Estado
En la parte trasera de la vitrina con objetos sobre la relación especial entre Alemania e Israel se puede ver el original del Tratado de Luxemburgo, de 1952, firmado por Konrad Adenauer y Moshe Scharett, en el que Alemania se compromete a pagar una reparación económica a las víctimas del nazismo por una suma de 3.000 millones de marcos.
Imagen: DW/N.Wojcik
¿Son supersticiosos los judíos?
Los objetos sobre placas de cerámica simbolizan la superstición, y no solo son conocidos por los judíos: el gato negro, el trébol de cuatro hojas, las herraduras y el número cabalístico siete. A la instalación de Michal Adler-Shalev la complementa una cita: “El hombre civilizado pierde fácilmente su religión, pero rara vez sus supersticiones”, de Karl Goldmark, compositor y violinista (1830-1915).
Imagen: Michal Adler-Shalev
¿Hay aún judíos en Alemania?
¡Pero claro que sí! La prueba es la pieza “Judíos en la vitrina”, donde un judío en persona responde las preguntas de los visitantes. Con eso, la exposición ofrece la posibilidad de obtener respuestas de primera mano a los interrogantes.
Imagen: Linus Lintner
¿Por qué es tan importante la circuncisión?
Para algunos es un rito barbárico que atenta contra los derechos humanos, y para otros es simplemente parte de su religión. La circuncisión de niños varones fue hace poco tema de debate en Alemania, luego de que un tribunal la consideró una agresión física, a lo que siguieron protestas y camisetas con la leyenda: “Estamos circuncidados”, o distintivos donde se leía “Fuera la piel, arriba el kipá”.
Imagen: DW/N.Wojcik
¿Son especiales los judíos?
De los judíos se dicen muchas cosas. En la exposición en el Museo Judío de Berlín, la gente puede decidir por sí misma cuál de sus prejuicios ve confirmado más fehacientemente. Tirando una moneda, que reciben a la entrada de la muestra, pueden decidir si creen que los judíos son buenos para los negocios, amantes de los animales, influyentes, inteligentes o bellos.