Sanciones que no duelen
2 de marzo de 2004
El presidente George W. Bush, pidió al Congreso modificar las leyes impositivas conocidas como Corporación de Ventas Externas (FSC por sus siglas en inglés), un día después de que entraran en vigor las sanciones millonarias impuestas a bienes estadounidenses por parte de la Unión Europea. Bush advirtió al Congreso e indicó que de no reaccionar las sanciones podrían convertirse en una fuerte carga para las exportaciones estadounidenses y para la economía del país.
Las sanciones de la Unión Europea entraron en vigor el 1. de marzo y se aplican a 1.600 productos entre ellos artículos electrónicos, alimentos y textiles. Si los responsables estadounidenses no modifican las leyes que impulsan el subsidio ilegal, las sanciones podrían ascender a 315 millones de dólares hasta finales del año y de 666 millones de dólares hasta fines del 2005. La Unión Europea aplica inicialmente un derecho extra del 5 por ciento a 1.600 productos y aumentará este derecho gradualmente un 1 por ciento cada mes.
Sólo una medida política
La Cámara de Comercio Germano-Estadounidense calificó las sanciones de medida política. Dirk Müller, director de la cámara, explicó que las sanciones son tan reducidas que sus repercusiones sobre le economía son por el momento menores. El tipo de cambio euro-dólar compensa por completo el monto generado por las sanciones. Müller agregó que con los incrementos graduales se afecta en primera línea a los importadores y al comercio, que necesita tiempo para buscar sustitutos. Los precios de diversos productos se encarecerán en la Unión Europea.
Elecciones en noviembre
La Organización Mundial del Comercio (OMC) declaró ilegal ya hace cuatro años, las ayudas de exportación de las llamadas Corporaciones de Ventas Externas, a través de las que las empresas estadounidenses obtienen alivios tributarios. Mediante este sistema las empresas exportadoras, como Microsoft y Boeing, logran ahorros de más de 4.000 millones de dólares anuales. En la Unión Europea se espera una pronta reacción estadounidense a las sanciones impuestas. Un retraso podría frenar la recuperación económica internacional. Sin embargo en este año electoral en EEUU, la respuesta podría tardar todavía algunos meses.