Schröder se disculpa ante los polacos
2 de agosto de 2004
The Daily Telegraph de Londres: “El canciller alemán, Gerhard Schröder, formuló una disculpa apasionada por el terrible sufrimiento de los polacos. Su presencia en Varsovia marca un paso importante en el proceso de reconciliación con el antiguo enemigo. Esos intentos se vieron ensombrecidos por temores polacos ante las organizaciones de aquellos alemanes que fueron desplazados o tuvieron que huir de sus tierras a finales de la Segunda Guerra Mundial. Ellos exigen una indemnización. Bajo gran presión, Schröder se vio obligado a mencionar el tema, y aseguró a los polacos de no apoyar las demandas de los desplazados alemanes.”
Grandes expectativas
Rzeczpospolita de Varsovia: “El discurso del canciller Schröder en la Plaza de los Insurgentes se esperó con grandes expectativas. Las relaciones entre ambos países son las peores en la corta historia de la III Republica (desde 1989). Además aparecieron de nuevo los fantasmas del pasado en forma del planeado Centro contra Desplazamientos en Berlín, y las demandas por indemnizaciones contra Polonia. En este sentido, el discurso conciso de Schröder logró dispersar todos los temores. [...] A su vez, se escucharon también las palabras de reconocimiento de la culpa alemana y de la responsabilidad por la guerra, en la que los polacos fueron victimas.”
Último capítulo alemán
Dernières Nouvelles d’Alsace de Estrasburgo: “Las palabras del canciller sobrepasan el nivel de lo simbólico. Son una muestra de verdadera valentía en la política en Alemania. Con pocas palabras, el jefe de Gobierno germano se opuso a las reclamaciones de los desplazados alemanes que siguen demandando la entrega sus bienes o una indemnización.[...] En Varsovia, Schröder ha cerrado el último capítulo alemán de la Segunda Guerra Mundial.”
Puentes alemanes, silencio ruso
The Times de Londres: “Gerhard Schröder intentó cerrar uno de los más sangrientos capítulos de la historia europea. Expresó la vergüenza alemana ante el asesinato de cientos de miles de polacos durante el levantamiento de Varsovia en 1944. El breve discurso satisfizo a muchos, aunque no a todos los polacos. El rencor sobre las masacres alemanes de guerra parece estar disminuyendo. Las decenas de miles de veteranos uniformados que se movieron por las calles de Varsovia se mostraron amargados sobre Rusia. [...] Mientras que la Alemania moderna construyó nuevos puentes al disculparse y discutir abiertamente sus crímenes, el levantamiento apenas se menciona en los libros de escuela en Rusia.”