Señales de distensión
28 de mayo de 2003
El diario milanés, "Corriere della Sera", evalúa así las perspectivas de paz entre israelíes y palestinos: "Las negociaciones de paz en Medio Oriente dependen desde hace años de dos hombres y de su capacidad de influencia. Ellos son el jefe de gobierno israelí y el representante palestino, cada uno pertrechado con la capacidad de reconciliación y el potencial de violencia existente en sus respectivas sociedades. La mayor influencia proviene del presidente estadounidense quien encarna el único poder externo que está en condiciones de influir en un acuerdo político entre ambas partes. Las esperanzas de un diálogo, que han surgido en las pasadas semanas, no pueden excluirse de esta correlación de fuerzas. Sin embargo si pueden ser enriquecidas por nuevos elementos, y son precisamente con estas novedades con lo que se mide la esperada distensión", señala el matutino.
Bush quiere forzar un acuerdo
El periódico holandés cristiano, "Trouw", escribe que "la contínua violencia entre palestinos e Israel es como una bacteria que aniquila numerosas vidas, provoca graves daños económicos y es utilizada por islamistas radicales -incluída la red terrorista Al Qaeda- para justificar sus propios crímenes. Tan sólo este último argumento explica por qué el interés de Estados Unidos en poner un fin al conflicto. Sobre el trayecto hacia la paz no necesita uno hacerse ilusiones. Ambas partes se muestran una y otra vez tentadas a utilizar toda ocasión para destruir cualquier posibilidad de paz. Bush en cambio, da la impresión de querer, esta vez en serio, que no se pierda una sola oportunidad para obligar a ambas partes a llegar a un acuerdo", señala el matutino.
Sharon precursor de paz
El diario británico de orientación de izquierda, "Daily Mirror", afirma que "desde que Ariel Sharon se convirtió en Primer Ministro israelí ha jugado el papel de hombre duro. Pese a ello podría convertirse ahora en el héroe del proceso de paz: una figura que ponga fin al derramamiento de sangre en Medio Oriente. Sharon no sólo ha logrado que se retome un plan de paz estadounidense, sino incluso ha empleado la palabra "ocupación", para referirse a la forma como los colonos israelíes se han apropiado de nuevos territorios. Con ello ciertamente ha demostrado valor. Sharon no es un traidor, como algunos ahora lo califican; es un verdadero precursor en el camino hacia la paz", concluye el rotativo.