Se buscan aprendices: en Alemania faltan jóvenes talentos
28 de agosto de 2025
Un mínimo de 30 días de vacaciones, el doble del ingreso que marca la ley, aguinaldo y bono de vacaciones, además de una tableta, horario de trabajo flexible y subsidio para el gimnasio. La lista de los beneficios con los que las empresas alemanas tratan de atraer a los más jóvenes es larga. Hoy en día, casi ninguna empresa que busque jóvenes talentos para una formación profesional dual puede permitirse el lujo de no ofrecerlos.
Ya sea como artesanos, vendedores, mecánicos industriales, educadores de jardín de infantes, cocineros o administrativos, para cientos de miles de jóvenes que ejercen profesiones que no requieren título universitario, el nuevo año formativo comienza tradicionalmente en agosto y septiembre. Alemania es mundialmente conocida por su sistema de formación profesional dual que dura, dependiendo de la profesión, entre dos y tres años.
Los Azubis (de Auszubildende, en alemán, aprendiz) trabajan en una empresa, pero también asisten a una escuela profesional en la que se les imparten conocimientos teóricos sobre su profesión. La formación profesional es pagada: mínimo 682 euros por mes en el primer año. Quienes completan con éxito su formación tienen buenas perspectivas de encontrar un empleo regular.
Vacantes sin ocupar a pesar de la crisis económica en Alemania
Mientras hace dos décadas había más postulantes que vacantes, esa proporción se ha invertido en los últimos años. En 2024 había cerca de 432.000 postulantes para una formación dual, frente a 519.000 puestos de formación en empresas, según la Oficina Federal de Estadística.
Entre los postulantes hay cada vez más personas de ciudadanía extranjera, mientras el número de postulantes alemanes cae. Entre 2014 y 2024 casi se duplicó la cantidad de postulantes no alemanes a alrededor de 70.000, sobre todo, de Vietnam, Siria y Ucrania. Un 26 % de las empresas redujeron sus vacantes debido a la crisis económica, y a pesar de eso se prevé que en 2025 nuevamente muchos puestos quedarán vacíos.
El portal de las Cámaras de Industria y Comercio alemanas, organizaciones regionales que agrupan al rubro económico, ofrece actualmente 170.000 puestos de aprendizaje. Esto incluye las ofertas para el año formativo de 2026.
Pero el problema no es solo la caída de la tasa de natalidad en Alemania. Los jóvenes están cada vez menos preparados para una formación profesional al terminar la escuela secundaria. "La falta de competencias básicas de los jóvenes pone cada vez más en peligro el éxito de su formación”, advierte Jörg Dittrich, presidente de la Confederación Alemana de Artesanos (ZDH).
Los principales obstáculos: alemán y matemáticas
En una encuesta de la Cámara de Industria y Comercio Alemana (DIHK), el 44 % de las empresas encuestadas reportaron deficiencias en las habilidades de expresión en alemán, y casi la misma cantidad reportó falta de habilidades matemáticas básicas.
"Existe una falta de conocimientos y habilidades básicas requeridas para prácticamente cualquier programa de aprendizaje: fiabilidad, disposición para aprender, compromiso, y capacidad para leer, escribir, y para la aritmética", afirmó el subdirector general de la DIHK, Achim Dercks. "Quienes no posean estas habilidades tendrán dificultades en sus carreras profesionales en general".
Muchas empresas ofrecen clases de apoyo en alemán y matemáticas. Según la encuesta, las empresas también valoran el buen comportamiento laboral y social, así como el rendimiento mental básico. Esto se refiere a la capacidad de absorber y procesar información.
Sin embargo, en ese aspecto también hay fallas, según un 46 % de las empresas. También se observan déficits en el comportamiento laboral y social de los graduados escolares, especialmente en lo que se refiere a la resiliencia (56 %).
Las secuelas de la pandemia de coronavirus, la "digitalización de la vida" y el consiguiente aislamiento también son perceptibles. "Muchos jóvenes no están acostumbrados a un entorno con compañeros de trabajo, ni al sistema jerárquico que caracteriza a una empresa", afirma Dercks.
Casi tres millones de jóvenes carecen de todo título profesional en Alemania
"Mientras la economía se queja cada vez más de la falta de mano de obra calificada, casi tres millones de jóvenes en nuestro país carecen de calificación profesional", se quejó Elke Hannack, vicepresidenta de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB), durante la presentación del informe anual sobre Formación Profesional de la DGB.
Quienes no tienen cualificación profesional tienen una mayor probabilidad de enfrentarse a una vida laboral caracterizada por bajos salarios y condiciones laborales precarias, advierte Hannack.
Según el Informe Federal de Educación, la proporción de migrantes entre las personas de entre 20 y 35 años sin calificación profesional es superior al promedio. Además, hay significativamente más hombres que mujeres. "Necesitamos más empleadores que ofrezcan a todos los jóvenes la oportunidad de acceder a un puesto de formación”, exige Hannack.
Alta tasa de abandono entre los aprendices
Sin embargo, las empresas prefieren dejar vacantes las plazas si no encuentran candidatos que consideren adecuados. O simplemente reducen su oferta formativa. Solo el 18,8 % de las empresas en Alemania siguen ofreciendo formación, un nuevo mínimo.
El número de aprendices que abandonan prematuramente su formación también ha aumentado: un 30 %, la tasa más alta en 30 años, según la DGB.
La Asociación de Sindicatos de Alemania considera que la situación es "alarmante", y exige que las condiciones de las formaciones profesionales sean más atractivas.
Más dinero y también una vivienda, por ejemplo, ya que los aprendices no pueden pagar altos alquileres con su sueldo. "En las ciudades universitarias, las residencias estudiantiles forman parte del paisaje urbano, pero es difícil encontrar alojamiento para los estudiantes en formaciones prácticas. ¡Esto tiene que cambiar!", exige Kristof Becker, Secretario Federal de Juventud de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB).
(cp/rml)