Si todos ponen, todos ganan
19 de febrero de 2003
"Todos ponen para que todos ganen", es un juego, que ayuda a la convivencia social y que aún no se juega en Bruselas, de lo contrario, la división en torno al caso Irak-Estados Unidos hubiera podido evitarse. La reunión empezó mal y terminó bien. Las críticas de Bélgica y Alemania a la carta encabezada por Aznar y Blair, que suscribieron ocho líderes de la Unión Europea, en la que respaldaban las tesis de Estados Unidos en la crisis iraquí, se hicieron sentir. Pero es mejor tarde que nunca y el consenso logrado de que "la guerra no es inevitable" es digno de respeto. La UE advierte además al régimen iraquí "cooperar con los inspectores", aparte de reconocer que "la movilización de tropas al Golfo Pérsico permitió retomar las inspecciones".
Compromiso con todo el Cercano Oriente
"La unidad de la comunidad internacional es vital en el manejo de estos problemas" , recoge el texto, a la vez que subraya que los líderes de la Unión están firmemente comprometidos en trabajar con sus socios, "especialmente con Estados Unidos, para el desarme de Irak, la paz y la estabilidad de la región y para un futuro adecuado para la región".
Asimismo, se expresa que la UE apoya la rápida implementación de un plan de paz para el Oriente Próximo y subraya que el terror y la violencia deben acabar, así como la continuación de los asentamientos judíos y deben acelerarse la reformas establecidas. A este respecto, el anuncio de Yasir Arafat de que nombrará un primer ministro es acogida por los Quince como una iniciativa que va en "buena dirección".
Alemania puso y ganó
En Bruselas todos pusieron y todos ganaron. Alemania, como representante del no categórico a toda intervención armada cedió. Como cedió también la Gran Bretaña en su incondicional apoyo bélico a Estados Unidos. Francia, por su parte, contribuyó con su moderada, pero decidida posición a la victoria conjunta.
El canciller alemán Gerhard Schröder se mostró satisfecho y reconoció que para llegar a un compromiso tuvo que aceptar hablar de medios violentos, aunque fuesen como último recurso. Alemania se ha declarado - hasta ahora - rotundamente en contra de toda participación en un conflicto armado. Tanto Schröder como el Ministro alemán de Exteriores Joschka Fischer ven reforzada su propuesta de buscar una solución pacífica. Tony Blair, por su lado, declaró que ahora lo importante es "demostrar unidad y poderío".