Smart: ¿pequeño, lujoso e invendible?
14 de febrero de 2005
El pequeño Smart salió al mercado en 1998. Prometía convertirse en un verdadero éxito de ventas. El pequeño modelo deportivo y elegante, Smart, - en inglés inteligente - era una invitación de compra para un sector joven, dinámico y adinerado. Sin embargo los consumidores no han cumplido con las expectativas del consorcio.
Desde que saliera hace 7 años al mercado el “pequeño inteligente” lo único que ha logrado es generar pérdidas por 2.600 millones de euros. Tan sólo en el 2004 las pérdidas ascendieron a 600 millones de euros.
Nuevas campañas de mercadotecnia
Los beneficios operativos de DaimlerChrysler cayeron a 785 millones de euros en el cuatro trimestre de 2004. Una parte de las pérdidas registradas por el conglomerado se deben al desempeño negativo del Smart.
A pesar de las tristes cifras el presidente de DaimlerChrysler, Jürgen Schrempp, defiende al modelo a capa y espada. En su opinión el modelo es excelente, pero la campaña de ventas la equivocada.
En el futuro se incrementarán los esfuerzos por promover nuevas campañas y sociedades para impulsar las ventas. Pero a pesar de la confianza en el "mini" no se descarta una reducción en el número de producción y tampoco se descarta el recorte de personal.
Smart como Chrysler
Al grupo Mercedes Car Group pertenecen las marcas Mercedes-Benz, Smart y el modelo de lujo Maybach. “Ya en el pasado DaimlerChrysler ha demostrado que sabe enfrentar situaciones difíciles”, indica confiado Schrempp.
El socio estadounidense Chrysler, el mayor dolor de cabeza para el consorcio en años anteriores, sorprendió favorablemente con beneficios de 1.427 millones de euros en 2004, después de pérdidas por 506 millones de euros en 2003. Para el 2005 la filial estadounidense prevé un crecimiento rentable.
Para poder repetir la alegre historia de Chrysler, el grupo automovilístico ha anunciado que se implementará el programa de ahorros “CORE” con el que se busca incrementar la eficiencia de los esfuerzos de sinergia entre las diversas marcas y reducir la arquitectura de vehículos. La meta es lograr beneficios netos del 7 por ciento hasta el 2007.