Los Juegos Olímpicos de Invierno comienzan en breve. Desde un principio, el presidente ruso, Vladimir Putin, quería que se celebraran en Sochi. Poco antes de la inauguración puso en libertad a varios presos contrarios al régimen. No obstante, a pesar de este tipo de gestos, muchos políticos alemanes se muestran críticos ante los juegos.