Sofocado el incendio de Londres
13 de diciembre de 2005
El incendio, el más grave declarado en Europa desde el final de la II Guerra Mundial, comenzó el pasado domingo tras producirse una serie de explosiones en el centro de distribución de combustibles de Buncefield, el quinto de mayor capacidad del Reino Unido.
Roy Wilhser, jefe del cuerpo de bomberos de Hertfordshire, condado en el que están situadas esas instalaciones, explicó que ya se han controlado las llamas en los veinte depósitos afectados, cada uno de ellos con capacidad para almacenar 13,5 millones de litros de combustible, después de que ayer sus hombres tuvieran que retirarse al desconocer el contenido, bastante sospechoso, de uno de los tanques.
Wilhser definió el incendio como "apocalíptico" y alabó la labor realizada por el cuerpo de bomberos bajo sus órdenes, añadiendo que tan sólo queda un número reducido de pequeños focos, que están siendo extinguidos por los efectivos que trabajan en la zona.
Poco a poco, vuelve la normalidad
Durante la jornada de hoy, los bomberos han trabajado en la extinción de las llamas que aún afectaban a tres depósitos. Un retén permanecerá en la zona del siniestro durante varios días a fin de enfriar el área afectada, para asegurarse de que los focos no se reavivan.
Las personas que viven las zonas próximas al centro de Buncefield han comenzado a regresar a sus casas, informaron las autoridades locales. También se reabrirán los colegios cerrados tras comenzar el incendio, a excepción de los más próximos al centro de distribución, que sufrieron daños estructurales a consecuencia de las explosiones.
La Policía sigue recomendando a los residentes en las inmediaciones de la planta de Buncefield que permanezcan en sus casas con las puertas y ventanas cerradas, para minimizar los posibles efectos del denso humo que ha generado el incendio, y de tal intensidad, que ayer había alcanzado ya el norte de Francia.
Las instalaciones de Buncefield, copropiedad de los gigantes petroleros Texaco y Total, suministran combustible a los principales aeropuertos que sirven a la capital británica, entre ellos el de Luton, a sólo 16 kilómetros, y el más lejano de Heathrow. El incendio, cuyo origen las autoridades atribuyen a un accidente, ha causado heridas a 43 personas, dos de ellas se encuentran en estado grave.