Tarjeta amarilla para Portugal
5 de noviembre de 2002
Los ministros de finanzas de la Unión Europea (UE) abrieron el primer proceso de amonestación contra uno de sus países miembros. El afectado es Portugal que, con un déficit público del 4,1% en 2001, ha sobrepasado el límite del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) fijado por el Pacto de Estabilidad de la zona euro, según anunció la Comisión Europea.
"La Comisión lanzó el proceso de déficit excesivo contra Portugal conforme a los compromisos adoptados" por los Quince "para un funcionamiento estricto y eficaz del Pacto de Estabilidad", agregó el portavoz de Bruselas.
La primera etapa consistirá en el envío de un informe de la Comisión Europea al Consejo de Ministros de Economía de la UE. Posteriormente, se exigirá a Portugal que restablezca el déficit en los términos acordados en un determinado plazo. En el caso de que Lisboa no tome las medidas necesarias, la UE aplicará sanciones concretas contra Portugal.
Alemania sería el siguiente
Después de Portugal, Alemania será el próximo candidato a sancionar. La próxima semana se reunirá la Comisión para debatir el caso del déficit alemán, tras lo cual se espera la apertura de un proceso de amonestación.
Ante la inminencia del llamado al orden financiero de parte de la Comisión Europea, el Ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, ha demostrado serenidad diciendo que "Berlín no se opondrá". Eichel reconoció que "el déficit alemán sobrepasa el límite de la UE" sin mencionar cifra alguna. El político alemán, sin embargo, no quiso confirmar los rumores de que alcanzaría en este año el 3,7 %. Según fuentes oficiales alemanas, el déficit alemán llega hoy al 3,1 y en el 2002 alcanzará el 3,2.
La comitiva alemana en Bruselas prefirió recalcar que tanto Alemania como Francia están a favor del pacto y que no pretenden "ablandarlo". Una intención que Francis Mer, el ministro francés de Finanzas no tardó en corroborar.
El eje franco-alemán invitó a lanzar una mirada más allá de Alemania, pues "en una serie de países hay una inflación inquietante que hay que analizar". Además de Portugal, Eichel y Mer se refieren a la situación en Irlanda, Italia, España y Holanda.
Todo parece indicar que en Bruselas se sigue cocinando más caliente de lo que se come, como reza un dicho alemán, pues el comisario de finanzas Pedro Solbes, aseguró que la Comisión no pretende castigar a Berlín antes de que éste lleve a cabo las medidas de consolidación presupuestaria. Falta ahora ver si lo que se sirve en la mesa de la UE son sólo "especialidades alemanas".