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Thomas Bach, el alemán con espíritu olímpico

Daniel Martínez10 de septiembre de 2013

Thomas Bach fue elegido como nuevo presidente del Comité Olímpico Internacional. Deutsche Welle les cuenta quien es este hombre cuyo nombre ha estado vinculado toda una vida al deporte olímpico.

Thomas Bach, el nuevo presidente del COI.
Thomas Bach, nuevo presidente del COI.Imagen: picture-alliance/dpa

Thomas Bach, nuevo presidente del COI

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Thomas Bach ha celebrado sus mayores triunfos en el seno de la familia olímpica internacional, a la que se vinculó siendo aún muy joven. El abogado de 59 años, que pese a su gran poder en el mundo del deporte todavía atiende un despacho privado en su pueblo natal, localizado en lo profundo de la provincia del estado de Baden-Wurtemberg, ha hecho de los anillos del COI una heráldica propia.

Hombre poderoso

A la edad de 22 años Bach obtendría su primera victoria olímpica, esta de tipo deportivo, en los juegos de Montreal 1976: la medalla de oro con el equipo alemán de florete. El nuevo presidente del COI descubrió muy temprano su verdadera vocación y la persiguió con férrea voluntad: convertirse en funcionario deportivo olímpico.

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Mucho antes de graduarse como abogado (en 1983), Bach ya hacía parte del poderoso circuito de administradores del espíritu olímpico. Su primera posición la consiguió como miembro de la comisión internacional de atletas, la que un año más tarde le abrió las puertas del Comité Olímpico Alemán.

Desde allí el exesgrimista pavimentaría su acceso a los más altos círculos de decisión del deporte. En 1991 Bach sucedería en el COI a Willi Daume, quien hasta la fecha ha sido el único candidato alemán a la presidencia de la entidad, perdiendo las elecciones en 1980.

Thomas Bach no fue solo un miembro más de COI. Desde su llegada al organismo rector del deporte olímpico el alemán reclamó para sí varias posiciones en comisiones de vital importancia. Bajo su dirección, en la sede central en Suiza se concentraron la comisión jurídica, la comisión de mercadeo, la comisión para los derechos de televisión y nuevos medios, así como la comisión de derechos deportivos.

Omnipresente y bien conectado

El nuevo presidente del COI, que entre 1985 y 1987 ocupó una importante posición en la multinacional deportiva Adidas como jefe de relaciones internacionales, ha puesto pie durante su carrera en casi todo los organismo o entidades internacionales relevantes en el deporte.

En la década de los 90 presidió la comisión de revisión y apelaciones de la Corte Deportiva Internacional (CAS) y luego, en el año 2000, recibió el respaldo que le convirtió en vicepresidente honorario del COI, posición que repitió en el 2006, cuando también asumió como jefe de la Federación Alemana del Deporte Olímpico (DSB), organización que agrupa a todos los deportes que se practican en el país.

Bach hizo parte de los comités de organización de los mundiales de fútbol masculino del 2006, y femenino del 2011, de los cuales Alemania fue anfitriona. Todas esas posiciones, sin embargo, las ha desempeñado a título honorario, razón por la cual profesionalmente aún atiende su despacho de abogado, y oficia también como presidente de la Cámara de Comercio Árabe-Alemana y ha sido consultor de importantes empresas como Siemens.

La piedra en el zapato

Ahora Thomas Bach triunfó en la elección que se realizó en Buenos Aires, una ciudad en la que como deportista ya una vez obtuvo una importante victoria al coronarse como campeón mundial por equipos en florete.

Bach, sin embargo, ha sido criticado también por su postura frente al dopaje, pues mientras por un lado exige castigos ejemplares a los deportistas que hagan uso de él, se opone, por lo menos en su país, a la expedición de una ley antidopaje. Desde su perspectiva particular, la cual no es bien recibida por diferentes sectores de opinión, los casos de dopaje son la excepción a la regla, y una legislación especial sobre el tema solo ampliaría “un ambiente de desconfianza al rendimiento, y de envidia al éxito”.

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