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Las finanzas de los latinoamericanos en la Bundesliga

27 de febrero de 2011

Hace poco Alemania fue sorprendida por la noticia de que 1 de cada 3 futbolistas profesionales culmina su carrera arruinado financieramente. ¿Sucede así también a los latinoamericanos en la Bundesliga?

Nadie lo sabe a ciencia cierta pero dicen que esta arruinado: el ex goleador brasilero de la Bundesliga y campeón con el Bremen Ailtón.Imagen: AP

DW-WORLD se hizo esta pregunta e inició la búsqueda de las respuestas investigando y conversando con distintos conocedores del tema: funcionarios del sindicato de futbolistas de Alemania, consultores profesionales y agentes de jugadores. El resumen de la situación financiera de los latinoamericanos que pasan por la Bundesliga es tranquilizante: ellos tienen más suerte que sus colegas alemanes.

La nostalgia protege

Es paradójico pero el “dolor de patria” es una de las principales razones por las cuales los futbolistas latinoamericanos terminan pasando muchos menos problemas financieros que sus colegas alemanes cuando se retiran del fútbol activo. El vínculo que los jugadores conservan con su país de origen a lo largo del tiempo que están fuera, así como la fama y el prestigio que constituye el haber estado en el extranjero, hacen de ellos “personajes nacionales” a los cuales no les faltan luego ofertas de trabajo más allá de las canchas.

El entorno familiar es importante para los futbolistas jóvenes de Latinoamérica que llegan a la Bundesliga, el chileno Arturo Vidal del Leverkusen es un buen ejemplo de ello.Imagen: AP

Los jugadores latinoamericanos que llegan a la Bundesliga, según explican en el Sindicato de Futbolistas de Alemania (VDV), siguen pensando en su patria como el centro de su vida porque allí es donde está su familia, sus amigos, y el sitio al que desean volver; eso significa que ellos ya tienen un “plan para el futuro” –que es exactamente de lo que carecen los futbolistas alemanes que terminan arruinados- en el que el regreso a su país ocupa desde muy temprano y en el que se trabaja concientemente.

Radiografía de la situación

Hay muchos factores que juegan a favor de los futbolistas latinos y que en el caso de Alemania termina siendo una trampa, ellos son:

La juventud: “Los jugadores alemanes entre los 19 y los 23 años están enfocados únicamente en el fútbol, para ellos no existe el concepto de ahorrar para después, y cuando por fin piensan en ello es demasiado tarde”, cuenta Ulf Baranowsky, director de comunicaciones del VDV. En el caso latinoamericano, la mayoría de los jugadores que llegan a esa edad a la Bundesliga vienen acompañados de sus familias (como el brasilero Breno en el Bayern o el chileno Arturo Vidal en Leverkusen), y continúan siendo parte de un colectivo que vela por ellos, en tanto en Alemania esa es la edad en la que los jóvenes son más independientes y rompen el lazo que los ata a la familia para ir por su propio camino, lo cual en el aspecto financiero a veces no es lo mejor.

Los contratos: El fútbol alemán sólo acepta extranjeros en la primera y en la segunda división, que es donde está el dinero, lo que inmediatamente los ubica en la parte superior de la escala salarial. Los jugadores que llegan de Latinoamérica no sólo arriban a las categorías más altas de la Bundesliga, también lo hacen con –por lo regular- contratos mejor dotados que sus colegas locales. “Cuando un futbolista gana buen dinero le es más fácil, al terminar su carrera, darse un margen de tiempo sin aprensiones económicas para replantear su vida; en el caso de los latinoamericanos esta situación es válida” revela Frank Günzel, el único consultor del país dedicado a orientar a los jugadores en la etapa posterior a su carrera futbolística.

El delantero peruano y máximo goleador extranjero en el fútbol alemán a invertido su dinero –entre otras cosas- en la crianza de caballos.Imagen: AP

Las inversiones: Günzel también ha visto como los profesionales del balompié en Alemania despilfarran sus ganancias en “pagar los costos de un estilo de vida lleno de símbolos de lujo y estatus social que son muy caros, todo porque ellos se sienten parte de un mundo que no conocían y que quieren disfrutar”. En el caso de los latinoamericanos, como explica Daniel Texeira, ex jugador brasilero en la Bundesliga y hoy agente de jugadores, “aunque muchos viven el momento, la mayoría envían el dinero a casa, a las familias que dependen de ellos”, y agrega “inversiones típicas de los suramericanos son la compra de bienes raíces, apartamentos, fincas, etc., propiedades que mantienen su valor comercial y de utilidad a largo plazo”. Hay casos también como el de Claudio Pizarro quien en su país natal, Perú, ha invertido buena parte de sus ganancias de la Bundesliga en un criadero de caballos, o el de su colega argentino en el Bayern (hoy Málaga) Martín Demichelis quien destinó parte de sus ingresos en Alemania a la ganadería, una actividad a la que se piensa dedicar una vez se retire de los estadios.

La temporalidad: De otro lado, los latinoamericanos consideran su estadía en Alemania como una estación de paso, “el sitio de donde partieron y al cual regresan” lo describe Baranowsky quien revela a su vez que en el sindicato no se registra por esta situación casi ningún miembro latino. “Al terminar su contrato ellos prosiguen su viaje a otras ligas, son muy pocos los que se quedan en Alemania, y prácticamente ninguno acude a la seguridad social en el país, casos de este tipo nos son desconocidos; en el caso de los nacionales lamentablemente no podemos decir lo mismo, más del 20% de ellos termina solicitando ayuda al estado para poder sobrevivir”.

Ejemplos excepcionales

En la prensa alemana se habla una y otra vez de los problemas financieros de la estrella brasilera de 37 años Ailtón, ex goleador de la Bundesliga y futbolista del año en Alemania en el 2004, quien hasta hace un par de semanas estuvo jugando activamente en la liga regional con el club FC Oberneuland y en las dos temporadas anteriores estuvo formando en equipos de la sexta y la cuarta división.

Al delantero –campeón de la Bundesliga y la Copa Alemana con el Bremen- se le ha querido convertir en una especie de “símbolo” del jugador que malgastó su dinero en autos, ropa y bienes raíces sin pensar en el mañana. Lo cierto es que no existe certeza sobre las ya “míticas” deudas de Ailtón. Por lo regular los jugadores al nivel al que jugó el brasilero reciben todo gratis: autos y ropa son proveídos por los patrocinadores oficiales de los equipos para los que juegan, el que quiera más tiene que comprarlo de su propio dinero, pero aún así en muchos almacenes de lujo reciben jugosos descuentos sólo por dejarse tomar una fotografía con la marca del artículo que desean.

Ailtón, en caso de serlo verdaderamente, es un ejemplo excepcional, pero lo que si no es excepcional en Alemania, y de lo que debe cuidarse todo futbolista, como asevera Frank Günzel, “son los falsos amigos y consejeros, esos que se convierten en un comité de aplausos, que celebran todo mientras se tiene éxito para sacar su tajada de las ganancias del jugador invitándole a invertir en negocios en los que sólo ganan otros”. Y de ese peligro no están libres ni alemanes ni latinoamericanos.

Autor: Daniel Martínez

Editora: Claudia Herrera Pahl

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