Touran entre aplausos y silbidos
13 de enero de 2003
El consorcio automotriz alemán Volkswagen presentó este 13 de enero su nuevo minivan Touran en su central de Wolfsburgo. Es el primer vehículo de VW producido por trabajadores que participan en el innovador modelo de salarios desarrollado para la creación de 5.000 nuevas plazas de trabajo. Alemania cuenta con los costos laborales más altos a nivel europeo, por lo que muchas compañías, entre ellas Volkswagen, se han orientado a países con mano de obra barata . Durante los últimos 10 años la compañía alemana recortó una cuarta parte de los trabajos manufactureros en su fábrica de Wolfsburgo. Al mismo tiempo abrió nuevas fábricas especialmente en el este europeo, creando cerca de 80.000 nuevos trabajos fuera de Alemania.
¿Un modelo peligroso?
Cuando VW planeaba abrir una nueva fábrica fuera de Alemania para la construcción de su nuevo modelo Touran, tanto los trabajadores como los representantes sindicales y uno de los principales accionistas de VW, el estado de Baja Sajonia, protestaron. Fue entonces cuando el presidente de personal de VW, Peter Hartz, presento la propuesta de reclutar a trabajadores desempleados de la industria automotriz y pagarles en relación a la demanda del mercado.
Aún cuando al principio contó con el apoyo de los sindicatos, posteriormente estos se opusieron al plan pues veían peligrar los horarios de trabajo fijos. Al romperse las negociaciones entre Hartz y el representante de los trabajadores, Klaus Volkert, en junio del 2000, el canciller Gerhard Schröder se intercedió personalmente y pidió a las partes en conflicto encontrar una solución.
Mismo trabajo, menos salario
El innovador plan de Hartz prevé un salario mensual de 2.535 euros. Aún cuando no esta nada mal este salario, se encuentra cerca de un 20% por debajo de lo que gana normalmente un trabajador de VW. Los empleados están ligados a trabajos más flexibles que la norma y no sólo se les paga dependiendo de las horas trabajadas, sino también de acuerdo a sus habilidades para alcanzar las metas de producción. Si un equipo de producción comete un error o no alcanza las metas estipuladas, debe trabajar tiempos extraordinarios.
La creación del nuevo modelo, requirió de amplias concesiones por parte de los trabajadores. El nuevo modelo no paga bonos por trabajar el fin de semana o en días festivos, lo cual es norma general en Alemania. Sin embargo VW paga un bono a aquellos equipos que logran cumplir a tiempo con las metas de producción.
Competitividad internacional contra justicia salarial
Los representantes sindicales y también los trabajadores "normales " de VW se muestran preocupados por estos nuevos trabajos "de segunda clase". Muchos se preguntan si vale la pena la creación de 5.000 nuevas plazas de trabajo, a este precio, es decir, horas de trabajo muy por encima de las que trabaja un colaborador normal, y mayores exigencias.
Por su parte el presidente de Volkswagen, Bernd Pischetsrieder, indica que el nuevo modelo es una contribución importante para la industria alemana y su habilidad para competir en los mercados internacionales. Peter Hartz anunció el 13 de enero que de los 35.000 trabajadores que se postularon para el trabajo se contrató a 2.510 y se planea la contratación de otros 3.500 para el mes de mayo. Hartz, quien fue reclutado el año pasado por el canciller Schröder para proponer reformas para tratar de reducir el alto nivel de desempleo en Alemania , está convencido de que este modelo tendrá éxito y espera que nunca más se tenga que producir coches fuera de Alemania a menos que sea por razones de mercado.