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Tratamiento ecológico de basura

21 de febrero de 2012

La descomposición de basura sin un sistema sostenible es fatal para el medio ambiente: emite metano, más dañino para el clima que el CO2. Pero en Indonesia se demuestra ahora que la basura puede tener otros usos.

Imagen: Atmosfair

En las afueras de la ciudad indonesia de Tangerang se sitúa una central de tratamiento de basuras responsable del bienestar de los habitantes de la zona. Desde 2010, esta central ha procurado nuevos trabajos y limpieza en las calles. En sus 300 metros cuadrados se almacena, separa y trata la basura, ya sea como reciclado o como compostaje. Hasta 15 motocicletas con remolque transitan la zona cada día recogiendo la basura de las calles, llegando a colectar unos 400 kg cada día.

Los trabajadores de la central separan la basura: papel, cristal, plástico, desechos orgánicos… Todo se distribuye manualmente. Lo que se puede reciclar se devuelve al mercado. Algunas personas incluso producen elementos prácticos de ello antes de ser reciclado: monederos o bolsos hechos de bolsas viejas de plástico o cartones de zumo. Los desechos orgánicos, como cáscaras de fruta o restos de verduras y cereales, se transforman en compostaje para ser revendido como fertilizante. Los principales clientes de este negocio son los dueños de granjas y viveros que compran el abono natural a sacos. Sólo un tercio de la basura no puede ser reutilizada, y se envía al vertedero.
 

En el compostaje se ventila la biomasa para no producir metano.Imagen: myclimate

Los lugareños toman cartas en el asunto de la basura

Para los habitantes del pueblo, la central de tratado de basura se considera un nuevo pilar económico con el que avanzar. Para ellos, el hecho de que además contribuyen a la protección del medio ambiente es un extra. Con su trabajo, consiguen reducir las emisiones de metano derivadas de la descomposición de basuras. El metano tiene un efecto 20 veces más dañino en el medio ambiente que el dióxido de carbono. En Tangerang se ahorran emisiones de 130 toneladas de metano al año, según la organización para el desarrollo “BORDA Germany”.

Antes de la construcción de la central de compostaje, el paraje era un vertedero de basuras.Imagen: myclimate

Esta misma organización fue la que apoyó a los habitantes de Tangerang a construir su planta de tratamiento de basuras. Desde hace más de 30 años, la iniciativa financiada por el Ministerio de Desarrollo alemán trabaja por la mejora de las condiciones de vida en los países pobres. “Existe, de hecho, un sistema de tratado de basuras estatal en Indonesia, pero es ineficiente” explica el director de “BORDA Germany”, Andreas Ulrich. Cada día se producen allí miles de toneladas de basura. “Por ello, los servicios públicos se encuentran sobresaturados.”

Entretanto, en la isla indonesia de Bali, los habitantes también ponen su propio grano de arena en el problema de la basura. Desde 2008 existe en la localidad de Temesi una central de tratamiento de basuras. 85 por ciento de los desperdicios que van a parar a ella son materiales orgánicos, y pueden ser reutilizados como abono natural. 5 por ciento de la basura es reciclable, y sólo un 10 por ciento acaba en los vertederos.
 

Beneficios para todos

Para los habitantes, el proyecto del compostaje es además una buena oportunidad para obtener beneficios. “No obstante, el problema está en que la costosa producción de fertilizantes artificiales sigue estando subvenciona más por el estado”, dice Thomas Finsterwald, de la organización suiza “myclimate”, encargada de proyectos de reciclaje, y financiadora de la central de Bali. El ahorro de emisiones de gases de efecto invernadero que se consigue con ella, unas 350 toneladas de metano al año, se vende en forma de certificados, por ejemplo, a operadores de viajes, que los utilizan para compensar por las emisiones de CO2 causadas por el tráfico aéreo.

Con el proyecto en Tangerang y en Bali ha cambiado también la percepción de la gente sobre el problema de la basura. Ahora, los niños aprenden también qué sentido tiene la separación de basuras y del compostaje. Asimismo, los ingresos y los puestos de trabajo que suponen las centrales han proporcionado un mayor bienestar en ambas regiones. Gracias a ello, están en condiciones y disposición de asumir los costes de su funcionamiento. En Tangerang, cada familia paga un euro al mes. El sueldo medio mensual para el hogar en esta zona es de 150 euros.

El tratamiento eficiente de basuras supone puestos de trabajo para los habitantes.Imagen: myclimate

La organización alemana “BORDA Germany” ve en esto una gran oportunidad para crear escuela con estas ideas. Hasta el momento, la institución ha invertido 120.000 euros en 15 proyectos similares por Indonesia. “Las ventajas de estos proyectos ya son notorias. En cinco años se podrían construir miles de centrales de tratamiento de basura sólo en Indonesia”, afirma el director Andreas Ulrich. Y también hay potencial en el resto del mundo: “BORDA Germany” calcula que para 2025 se producirá 1,8 millones de toneladas de basura en todo el mundo – al día.
 

Autor: Po Keung-Cheung / lab
Editor: Enrique López