A través de un decreto, el Gobierno de Turquía ordenó este domingo (24.12.2017) la destitución de 2.766 empleados públicos, a los que el Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan (en la foto) acusa de formar parte de una organización terrorista. Entre los afectados hay militares y académicos. El documento fue emitido al amparo del estado de emergencia, vigente desde el fallido golpe de Estado en julio de 2016.
Los decretos, difundidos en el Boletín oficial del Estado, enumeran a 637 militares, entre ellos 327 de la Fuerza Aérea, 155 del Ejército y otros 155 de la Armada, a los que se añaden 360 del cuerpo de gendarmería. Otras instituciones afectadas son el Ministerio de Educación, del que fueron expulsados 392 profesores, la Dirección de Asuntos Religiosos, con 341 empleados destituidos, y el Ministerio de Justicia, con 245.
La de este domingo es la última ronda de purgas desde el fallido golpe, del que Ankara responsabiliza al clérigo islámico Fethullah Gülen, quien vive en Estados Unidos, y a su "servicio”, quienes habrían ordenado y dirigido el intento de sacar a Erdogan del poder. Las autoridades turcas se refieren a dicho movimiento como FETO (Fethullah Terrorist Organisation). Gülen niega cualquier relación con el fallido golpe.
Más de 120.000 expulsados
La decisión también afecta a 105 empleados de varias universidades y ordena el cierre de 17 instituciones, sobre todo asociaciones estudiantiles, pero también dos periódicos y un centro de salud cardíaca. En todos los casos, la medida se motiva por "ser miembro de una organización terrorista o de una estructura, organismo o grupo que mantiene actividades contrarias a la seguridad del Estado, o por mantener vínculos o lazos con ella".
Los destituidos no pueden volver a trabajar en ningún empleo público, ni en empresas de seguridad privada, se les anulan licencias de armas o de piloto y se cancela su pasaporte, especifica el decreto. Estas medidas, al ser tomadas al amparo del Estado de emergencia, no pueden ser recurridas ante la Justicia. El mismo decreto de este domingo, sin embargo, restituye sus empleos a 155 personas destituidas con anterioridad.
Desde la asonada, los sucesivos decretos del Gobierno han expulsado de su empleo a unos 120.000 funcionarios, a los que se añaden aproximadamente otros 20.000 profesores de la enseñanza concertada. Unas 50.000 personas se hallan en prisión preventiva, en espera de ser juzgados por supuestos vínculos con la cofradía de Gülen. La oposición critica estas medidas argumentando que el Gobierno se ha concentrado en debilitar a la oposición, a los periodistas y a los prokurdos.
DZC (EFE, AFP)
Hace un año, golpistas intentaron derrocar al presidente Erdogan en Turquía. El intento falló. Ahora, Erdogan es más poderoso que nunca. Impresiones de la noche del golpe y del tiempo posterior.
Imagen: picture-alliance/dpa/S. SunaEstas son las primeras imágenes de la tarde del 15 de julio del año 2016 en Turquía. Vehículos blindados de combate bloquean el Puente del Bósforo en Estambul. Poco a poco queda claro que partes de las fuerzas armadas pusieron en marcha un golpe de Estado. Hay disparos y hay heridos. Se escuchan aviones de combate y helicópteros en el aires.
Imagen: picture-alliance/abaca/F. UludaglarUn panorama similar se ve también en el aeropuerto Atatürk, en Estambul: Tanques ocupan los puntos estratégicos. Los golpistas ocuparon la torre de control y cerraron el tráfico aéreo. Hasta ahora, los golpistas encuentran solo una débil resistencia.
Imagen: Reuters/IhlasEl Parlamento en Ankara también es un objetivo de los golpistas. Exactamente a las 2:32 de la noche, la Gran Asamblea Nacional de Turquía es bombardeada desde el aire. Los golpistas se apoderaron de varios aviones de combate tipi F-16.
Imagen: Getty Images/AFP/A. AltanSegún cifras oficiales, 249 personas murieron y 2000 resultaron heridas en diversos enfrentamientos. Hoy son considerados mártires.
Imagen: Getty Images/B.KilicYa en la misma noche hay indicaciones de que el golpe de Estado no será exitoso. En la plaza Taksim, de Estambul, soldados son detenidos por agentes de Policía y otro personal militar.
Imagen: picture-alliance/dpa/S. SunaDe manera inusual, Erdogan consigue hablar al pueblo turco. Desde el móvil de una presentadora de televisión, que ella muestra hacia la cámara, Erdogan se dirige a los ciudadanos: Pido al pueblo de reunirse en las plazas y en el aeropuerto". Con ello terminan los rumores sobre un destitución del presidente turco.
Imagen: Screenshot/CNN Turk/ReutersMuchos turcos siguen el llamamiento de su presidente. Llenan las calles y se enfrentan a los golpistas. Esto significa el fin del golpe de Estado. En Ankara, la gente se sube a los tanques y gira la bandera de Turquía.
Imagen: picture-alliance/abaca/O. GurdoganEn la mañana ya sólo hay unos pocos tiroteos. Ahora se toman las medidas contra los que participaron en este golpe militar.
Imagen: ReutersLas fuerzas de seguridad van de caza por los seguidores de los golpistas. Habrá muchas detenciones.
Imagen: picture-alliance/AASe dice que él es el cerebro detrás del intento fallido de derrocar a Erdogan: el predicador Fethullah Gülen. Él mismo lo niega. Desde hace años vive en EE. UU. y no será extraditado a Turquía.
Imagen: Reuters/C. Mostoller24 horas después de la revuelta: Miles de personas celebran la victoria sobre los golpistas en el Puente del Bósforo. Su nombre se cambia más tarde a "Puente de los mártires del 15 de julio".
Imagen: picture-alliance/abaca/E. ÖztürkCinco días después del intento de golpe, Erdogan pronuncia el estado de emergencia que entra en vigor al día siguiente. Con ello el presidente adquiere mucho más poder. Incluso un año después, el estado de emergencia sigue en vigor.
Imagen: Reuters/K. OzerInmediatamente después del intento de golpe, Edogan habla de una "bendición de Dios". El objetivo es "limpiar completamente nuestras fuerzas armadas". Pero no sólo se detiene a seguidores de Gülen sino también a periodistas, científicos y otros críticos de Erdogan. En total más de 100.000 empleados estatales son despedidos y más de 50.000 son detenidos.
Imagen: picture-alliance/AA/A. MehmetAntes del golpe, Edogan no pudo imponer su sistema presidencial preferido en Turquía. El levantamiento le dio la oportunidad de promover un sistema con mayores poderes en la presidencia. En abril del 2017 Erdogan logra su objetivo. Con estrecha mayoría, los turcos votan en un referéndum a favor el nuevo sistema gubernamental.
Imagen: Reuters/H. AldemirLa oposición turca se encuentra debilitada después del intento de golpe, sobre todo el partido kurdo HDP. Los dos presidentes y nueve de sus diputados son detenidos en noviembre de 2016. El mayor partido opositor CHP vuelve a organizar manifestaciones desde el verano boreal de 2017.
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