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UE y Estados Unidos inician negociaciones de libre comercio

17 de junio de 2013

Estados Unidos y la UE iniciaron conversaciones para alcanzar el pacto de libre comercio más ambicioso del mundo. La promesa: miles de nuevos empleos y un acelerado crecimiento económico a ambos lados del Atlántico.

Imagen: picture alliance / AP Images

Las conversaciones se iniciaron formalmente este lunes 17 de junio, pero la primera ronda de negociaciones tendrá lugar en julio, en Washington, dijo el presidente estadounidense Barack Obama, al inicio de la cumbre del G8 en la localidad norirlandesa de Enniskillen. Se espera que tome al menos 18 meses concluirlas.

La zona de libre comercio, que de llegar a buen puerto será la mayor del mundo, englobará a 800 millones de personas. La eliminación de las tasas aduaneras y las barreras comerciales buscará impulsar el crecimiento y crear puestos de trabajo, señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Hacia un acuerdo transatlántico de libre comercio

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"Crearemos nuevos puestos de trabajo y más crecimiento en ambas partes del Atlántico", aseguró también Obama. "Cada año comercializamos alrededor de un billón de dólares en productos y servicios", subrayó el mandatario estadounidense. "E invertimos casi cuatro billones en las economías respectivas", añadió.

Estas negociaciones podrían suponer "el mayor acuerdo comercial de la historia", consideró también el premier británico, David Cameron, anfitrión de la cumbre del G 8. "Se trata de un premio que sólo se da una vez en una generación, hoy nosotros vamos a conseguirlo", añadió Cameron, quien expuso el potencial del acuerdo para el impulso a la economía y los puestos de empleo en ambas partes del Atlántico.

Los pros...

La UE y Estados Unidos producen juntos la mitad del PIB mundial, y representan un tercio de los flujos mundiales del comercio. A diario se intercambian 2.000 millones de euros (2.600 millones de dólares) en bienes y servicios entre ambas partes. Sin embargo, diferentes normas técnicas, estándares de seguridad y regulaciones de competencia limitan el comercio. Muchas empresas presentes tanto en Estados Unidos como en la UE deben cumplir con dos normativas diferentes, algo que cuesta tiempo y dinero a los productores, e indirectamente también a los consumidores.

Según los cálculos de la UE, un tratado de libre comercio supondría un rendimiento económico de 120.000 millones de euros y 400.000 nuevos puestos de trabajo anuales para el bloque comunitario. Cada hogar ahorraría además unos 545 euros al años. "Es el programa coyuntural más barato que se pueda imaginar", resumió Barroso.

Los consumidores se verán beneficiados, por ejemplo, a través de mejores precios en los automóviles o en los billetes de avión. Pues, hasta ahora, cuando un avión parte de Fráncfort a Los Angeles y la mitad de los pasajeros desembarcan en Nueva York, por ejemplo, el aparato debe continuar medio vacío hasta su destino, pues no está permitido que suban nuevos viajeros en el punto intermedio.

…y los contras

Pero también hay críticas, y asociaciones medioambientales y de consumidores advierten de posibles consecuencias negativas. Según Greepeace, lobbies estadounidenses del sector agrario y alimentario presionan desde hace meses a Washington para que, en el marco de las negociaciones, intente eliminar los molestos estándares de protección europeos. Entre esas normas está el etiquetado de productos modificados genéticamente o la prohibición europea del uso de hormonas de crecimiento del ganado bovino. "Menos barreras para el comercio significa a la vez menos protección para el medio ambiente y los consumidores", advierte Greenpeace.

Un estudio de la Fundación Bertelsmann advierte además de las posibles consecuencias negativas para los países en desarrollo. La intensificación de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y la UE tendría como consecuencia que ambas economías importarían menos bienes y servicios del resto del mundo, donde se reducirían los ingresos per cápita, sobre todo en África y Asia Central.

Las negociaciones de un TLC se desbloquearon el sábado tras estar paralizadas mucho tiempo por la exigencia de Francia de mantener la excepción cultural a productos como películas, música y otros medios. Los ministros responsables decidieron empezar a negociar dejando en principio aparte estos sectores, como pedía París.

rml (dpa, reuters)

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