Un mes de dimes y diretes entre Cuba y Estados Unidos
4 de febrero de 2026
3 de enero de 2026. Fuerzas estadounidenses lanzan una operación militar contra distintos puntos de Venezuela, principalmente Caracas, con el fin de capturar al presidente de ese país, Nicolás Maduro. Ese mismo día, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, calificó la acción como un "criminal ataque" que merecía una reacción "urgente de la comunidad internacional".
3 de enero. En entrevista con New York Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, menciona por primera vez que la operación estadounidense en Venezuela dejó cubanos muertos. "¿Sabes? Muchos cubanos perdieron la vida anoche… estaban protegiendo a Maduro. Eso no fue una buena decisión", declaró el mandatario.
4 de enero. Por medio del periódico oficial Granma, el régimen cubano reconoce la muerte de 32 militares en el ataque estadounidense. "Fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa, nuestros compatriotas cumplieron digna y heroicamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones", dice un párrafo del artículo. Los uniformados cumplían labores de seguridad en torno a Maduro.
4 de enero. A bordo del Air Force One, Donald Trump descarta que Estados Unidos tenga previstas acciones militares contra Cuba. "No creo que necesitemos ninguna acción", dijo Trump. "Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano", indica. La caída de Maduro implicó que las entregas de crudo que realizaba Venezuela a Cuba se suspendieran.
6 de enero. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rinde honor a los soldados caídos en la defensa de Maduro a través de su cuenta de X. "Derramaron su sangre cumpliendo con su deber de revolucionarios e internacionalistas", señala.
11 de enero. A través de su cuenta en Truth Social, Donald Trump vuelve a la carga contra la isla, y denuncia que "Cuba vivió durante muchos años de las grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proveía 'servicios de seguridad' a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no más!". Con mayúsculas, recalca que ya "¡no habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero!" y llama a La Habana a alcanzar un acuerdo con Washington "antes de que sea demasiado tarde".
11 de enero. Horas después del mensaje de Trump, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, responde a través de Twitter. "Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer", apunta. También señaló que su país "se prepara" y que la gente está "dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre".
12 de enero. Díaz-Canel vuelve a referirse a las palabras de Trump y desmiente que existieran negociaciones con Estados Unidos. "Como demuestra la historia, las relaciones entre EE. UU. y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica", escribió el mandatario en X. Solo reconoció "contactos técnicos" relacionados con temas migratorios.
14 de enero. Cuba confirma que el ataque de EE. UU. a Venezuela dejó militares cubanos heridos. La televisión oficial mostró imágenes de cubanos trasladados de Caracas a La Habana, algunos en sillas de ruedas.
14 de enero. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informa que Estados Unidos enviará ayuda humanitaria a las personas afectadas por el huracán Melissa. Se trata de 3 millones de dólares en asistencia que será canalizada a través de la Iglesia católica. "Estamos colaborando con la Iglesia católica y con distintos socios para asegurar que la ayuda llegue directamente a los cubanos, y no al régimen ilegítimo. La Administración Trump reafirma su apoyo al pueblo cubano", agrega Rubio en el comunicado distribuido a través de X.
15 de enero. Estados Unidos informa que suspenderá la entrega de visas a ciudadanos de 75 países. Entre los Estados afectados está Cuba. Venezuela no se encuentra en la lista.
21 de enero. China anuncia el envío de ayuda a Cuba por un total de 80 millones de dólares. A esa inyección financiera se sumaron 60.000 toneladas de arroz.
24 de enero. Miguel Díaz-Canel encabeza una jornada de ejercicios militares, en medio de las tensiones con Estados Unidos. "Esto cobra importancia relevante en los momentos actuales (…) a partir de toda la ofensiva hegemónica que está desarrollando el Gobierno de Estados Unidos", dijo el mandatario.
27 de enero. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirma reportes de prensa que señalaban que los envíos de petróleo que realizaba su país a Cuba habían cesado. La mandataria señaló que había sido una "decisión soberana" de la firma Petróleos Mexicanos (Pemex), descartando que hubiera presiones de Estados Unidos tras la medida. Sheinbaum dijo que seguirían los envíos de ayuda humanitaria a la isla.
28 de enero. Donald Trump reitera a la prensa que "Cuba está a punto de caer. Cuba es una nación que está muy cerca del colapso". El mandatario republicano insistió en que La Habana "obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tienen".
29 de enero. El presidente de Estados Unidos firma una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" respecto a Cuba y amenaza con aranceles a los países que decidan vender petróleo a la Isla, en un nuevo esfuerzo por asfixiar la economía cubana. Washington defiende la medida insistiendo en que es un asunto de "seguridad nacional" para Estados Unidos.
1 de febrero. El papa León XIV hace un llamado tanto a Cuba como a Estados Unidos a establecer "un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano". El líder religioso estadounidense dice haber recibido "con gran preocupación" las noticias del aumento de las tensiones entre ambos países. También pide que Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, la patrona de Cuba, "proteja y asista a todos los hijos de esta amada tierra".
1 de febrero. El Gobierno de Cuba niega ser "una amenaza para la seguridad de Estados Unidos" ni albergar "bases militares o de inteligencia extranjeras", en una respuesta a la decisión de Washington de bloquear todo el envío de petróleo a la isla. El comunicado de La Habana añade que la isla "tampoco ha apoyado ninguna actividad hostil contra ese país ni permitirá que nuestro territorio se utilice contra otra nación".
2 de febrero. El Departamento de Estado reclama ante Cuba por los actos de repudio sufridos por el embajador estadounidense en La Habana, Mike Hammer. La oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental instó a las autoridades cubanas a "cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática" del embajador y su equipo.
2 de febrero. Donald Trump vuelve a hablar de la inminente caída de Cuba, y asegura estar conversando con las máximas autoridades de La Habana. "Estamos hablando con el pueblo de Cuba, con los más altos responsables de Cuba", declara ante los medios en Florida. "Ya veremos qué pasa, pero creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”. Y agrega: "Cuba es una nación en quiebra. Lo ha sido desde hace mucho tiempo, pero ahora ya no tiene a Venezuela para apoyarla".
3 de febrero. La embajada de Estados Unidos en Cuba advierte a los estadounidenses que viven en el país caribeño de un posible aumento de las manifestaciones contra Washington, y acusa que a algunos ciudadanos estadounidenses se les negó el ingreso a territorio cubano. También alerta a los ciudadanos estadounidenses en la isla: deben prepararse para "interrupciones significativas" en el suministro eléctrico y escasez de combustibles.
3 de febrero. La Habana niega estar negociando con Estados Unidos, desmintiendo las palabras de Donald Trump del 2 de febrero. El viceministro de Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, reconoció un intercambio de mensajes, pero recalcó que "sería un error decir que se está diseñando" una negociación bilateral con Washington porque ese diálogo "no se ha empezado".
(rml)