¿Un presidente de pasado dudoso?
19 de julio de 2002
El gobernador del Banco Central de Francia, Jean –Claude Trichet era hasta hace poco el claro favorito para suceder a Wim Duisenberg en el puesto de jefe del Banco Central Europeo. Siempre se barajó su nombre, hasta que el escándalo sobre una presunta falsificación de las cuentas del Banco Crédit Lyonnais, ha ceñido sobre él densos nubarrones que hacen dudar a muchos que pueda realmente ocupar la máxima responsabilidad del BCE.
Trichet tendrá que responder ante la justicia de Francia por su participación en el escándalo. Al banquero, quien es gobernador del Banco Central desde hace nueve años, se le investiga desde el mes de abril del 2000. Las investigaciones sobre el Crédit Lyonnais comenzaron desde finales de 1996 y pretenden esclarecer el grado de responsabilidad de las autoridades de tutela del sistema bancario y del Estado, éste último, accionista del Banco. La Institución crediticia falsificó sus cuentas para disimular o minimizar pérdidas considerables.
Difundió falsa información
Trichet de 59 años de edad, era director del Tesoro en aquel entonces y se le acusa de haber difundido falsa información a los mercados, así como la publicación de cuentas inexactas en abril del 2000, cinco meses antes de que el juez concluyera sus pesquizas que comprenden un período de tres años, de 1991 hasta 1994. El entonces banco estatal registró pérdidas equivalentes a 3.200 millones de euros. El saneamiento de las finanzas de la institución costó a los contribuyentes alrededor de 15 mil millones de euros.
Se prevé que el proceso penal al que Trichet tendrá que comparecer, comenzará a principios del próximo año. El actual presidente del BCE, Wim Duisemberg anunció que se retirará del cargo en julio del 2003. Según analistas financieros, la candidatura de Trichet para el cargo del presidente del BCE tiene pocas posibilidades. El Ministro de Justicia francés, Dominique Perben, declaró que no intervendrá en el asunto. Jean Claude Trichet, ocupa actualmente la vicepresidencia del BCE. Francia está ante un dilema.
Un experimentado banquero
Cuando los líderes de la Unión Europea tuvieron que elegir un presidente del BCE en 1998, no fue una elección sencilla. Alemania obtuvo la sede del Banco en Francfort, y por eso Francia quería que la presidencia fuera ocupada por un francés. Pero entonces había más candidatos, entre ellos el holandés Wim Duisenberg, apoyado por Alemania. París y Bonn no se pusieron de acuerdo y los líderes europeos decidieron que Duisenberg ocupara el cargo por un período inicial y que a mitad del mandato cediera el puesto a su competidor francés, Jean Claude Trichet.
Hasta el momento Francia mantiene la candidatura del experimentado banquero para ocupar la presidencia del BCE. A fin de cuentas, es el mejor candidato que tiene Francia, afirma el periódico británico "The Times." "Comprende bien la economía anglo americana y bajo su dirección, el BCE podría convertirse por fin en una institución que promueva el crecimiento en vez del estancamiento."