Un pronóstico anunciado
22 de octubre de 2003
El ministro de Economía y Empleo alemán, Wolfgang Clement, informó oficialmente algo que todos saben desde hace meses, pero que el gobierno no reconoció sino hasta ahora: la economía alemana se encuentra estancada. El crecimiento no superará el punto porcentual en el 2003. Para el 2004 se logrará en el mejor de los casos un incremento de entre el 1,5 y el 2,0 por ciento, según palabras de Clement.
Corrección tardía
Con la corrección oficial el gobierno alemán se suma a los pronósticos moderados de los grandes institutos económicos. Después de 10 meses no le quedaba de otra, la víspera los seis grandes institutos económicos del país presentaron sus pronósticos para este y el año entrante. Y fueron claros y contundentes. Esperan un crecimiento del 1,7 por ciento para el 2004 y para el 2003 de 0,0 por ciento. El gobierno alemán partía hasta el día de hoy de un crecimiento del 0,75 por ciento para el 2003. En el informe presentado por los institutos económicos se criticó duramente la falta de precisión en los pronósticos del gobierno del canciller Gerhard Schröder. Por lo menos no podrán decir que de parte oficial no se ha reaccionado. Aun así las críticas parecen tener un efecto sólo pasajero.
Tres año y ni uno más
Minutos después de presentar la revisión a la baja, el ministro de Economía y Empleo, Clement, sostuvo que aun cuando el crecimiento económico para el 2004 sea de sólo 1,7 por ciento, esto es base suficiente para crear nuevas plazas de trabajo. Los expertos de los institutos económicos alemanes creen todo lo contrario y pronostican incluso que el desempleo seguirá ascendiendo el año entrante. Pero después de todo, un buen político no se caracteriza por querer presentar malas noticias. Hay que inyectar un poco de optimismo, aun cuando la realidad grite todo lo contrario y aun cuando después se tenga que corregir los pronósticos. A más tardar el año entrante el gobierno tendrá la oportunidad para volver a presentar la verdad por su nombre. Y la verdad es que Alemania registra por tercer año consecutivo, un crecimiento nulo.