Urge ayuda internacional para Pakistán
16 de agosto de 2010
Neue Zürcher Zeitung, de Zúrich: "Sorprende la poca disposición mundial para realizar donaciones. Al parecer, Pakistán es visto como un semillero del islamismo militante en los titulares negativos de los medios, de tal manera que gran parte de la población mundial no siente compasión por el sufrimiento de las víctimas de las inundaciones. Aquí se trata de personas que en Pakistán son principalmente víctimas del extremismo, y que en su mayoría son moderados en cuanto a la religión. En los últimos comicios parlamentarios de 2008, los partidos religiosos, cercanos a los grupos fundamentalistas, sufrieron una devastadora derrota, incluso en el noroeste del país, la fortaleza del movimiento talibán. Únicamente Estados Unidos, que hace unas semanas comenzó una ofensiva de simpatía para mejorar su estropeada imagen ante los pakistaníes, puso generosos recursos financieros a disposición."
Urge ayuda de comunidad internacional
Nünberger Zeitung, de Núremberg: "El Estado de Pakistán, que es una potencia nuclear, no genera confianza en Occidente. Aparentemente muchos de los fondos estatales destinados para la protección de inundaciones se empantanaron por la corrupción. Mientras tanto, talibanes y otros grupos islamistas impresionan con ofertas de ayuda. El Secretario General de las Naciones Unidas visitó la zona del desastre, y exhortó a la comunidad internacional a proporcionar ayuda más diligente. Ban Ki Moon sabe qué está en juego. Si fracasa Pakistán, se mezclarán entonces nuevamente las cartas políticas en la región. Esto no puede ser el interés de Occidente."
Mayor atención y solidaridad
General-Anzeiger, de Bonn: " Pakistán tampoco genera en la mayoría de los medios la atención que en realidad se merece. Las magníficas galas de donación, como en el caso de Haití, no se llevan a cabo. Va siendo hora de que agudicemos nuestro sentido hacia las cosas realmente importantes en el mundo. Los medios deben informar con más intensidad y los usuarios deberían mirar más. Y para quien la caridad en este caso no sea motivación suficiente, debería recordar nuevamente el arsenal de armas nucleares pakistaní. Aunque sea por razones egoístas, cada uno de nosotros debería tener un interés en que lo que queda de estabilidad allá no se pierda con las inundaciones."
Primero el clan, luego el resto
Die Presse, de Viena: "Lo que está ocurriendo actualmente en Pakistán no se puede comparar por su dimensión con la catástrofe de Austria del año 2002. Alrededor de 20 millones de personas perdieron todo en Pakistán, lo que equivale a más del doble de habitantes de Austria. El desafío, de manejar una catástrofe como ésta, es extremo. Sin embargo, habría sido impensable (en la mayoría de los Estados) que en una situación de esta magnitud el mandatario tomara primero vacaciones. En Pakistán sí fue posible. El presidente Zardari prefirió viajar a Europa para visitar a su familia en un Château en Francia. Sólo a su regreso acudió a las zonas en crisis, en las cuales sólo abandonó el helicóptero bajo estrictas medidas de seguridad, porque los afectados estaban demasiado indignados. Eso muestra cómo piensan las élites: primero el clan, luego el resto. Aunque el resto sean 20 millones de personas."
CMW/afp/dpa
Editora: Emilia Rojas-Sasse