Vestimenta y poder: Giorgia Meloni y el lenguaje de la moda
19 de agosto de 2026
A menudo vestida con colores pastel, con pantalones anchos que caen sobre unos zapatos de tacón, la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra de Italia no puede escapar al escrutinio sobre su forma de vestir, y no solo porque Giorgia Meloni gobierne la capital mundial de la moda.
"La moda es un lenguaje: nos dice lo que quien la lleva quiere expresar sin necesidad de palabras", explica a DW Michela Bonafoni, profesora de Moda en la Unicollege de Florencia.
"Quizá lo que vistes esté muy relacionado con tu personalidad. Pero si quieres dar una impresión diferente de ti misma, también puedes hacerlo a través de la ropa. Eso es precisamente lo que Meloni hace constantemente", añade Bonafoni.
La evolución del estilo de Meloni puede interpretarse como parte de una transición política más amplia: de figura outsider a representante del establishment. Cuando llegó al poder en 2022, su apariencia estaba estrechamente vinculada a la identidad política que había construido como líder del partido derechista Hermanos de Italia, de raíces posfascistas. Su imagen se basaba en trajes oscuros y botas robustas, con un aspecto serio e incluso combativo.
Aquí entra en juego el concepto de power dressing, surgido en la década de 1970 y convertido en una influencia clave en los años 80, cuando la segunda ola del feminismo coincidió con la incorporación de más mujeres a puestos profesionales y directivos.
El diseñador italiano Giorgio Armani desempeñó un papel fundamental. Sus cortes más suaves y fluidos ofrecieron una nueva interpretación del traje de poder, tomando elementos de la moda masculina y creando al mismo tiempo un lenguaje de autoridad más femenino.
Durante sus primeras apariciones oficiales, Meloni recurrió a trajes oscuros asociados al power dressing tradicional y a una imagen que, según Bonafoni, transmitía el siguiente mensaje: "Estoy aquí, en esta clase de Gobierno, y punto".
De los trajes masculinos a los tonos pastel
Desde entonces, la imagen de Meloni se ha suavizado. Ahora suele aparecer con siluetas amplias y trajes en tonos crema, beige, rosa y otros colores suaves o pastel. Este cambio también coincide con su consolidación como figura establecida dentro de la política europea, su acercamiento a la Unión Europea y su apoyo destacado a Ucrania.
Al mismo tiempo, Meloni ha mantenido una política interna conservadora, algo que no ha sido bien recibido por buena parte de la opinión pública, incluidos muchos integrantes de la industria italiana de la moda.
Eso no ha impedido que Meloni utilice la moda para conectar con un público más amplio. "Cuando Meloni comprendió que a muchos italianos no les gustaban algunas de las acciones de su Gobierno, comenzó a vestir colores pastel, que transmiten empatía y dicen: 'Soy Giorgia, una mujer amable'", afirma Bonafoni.
La experta también señala que Meloni utiliza diseñadores del sello Made in Italy como parte de su discurso nacionalista, asociando el prestigio de esas marcas a su propia imagen.
Durante una aparición pública en el Salone del Mobile, en Milán, Meloni optó por un atuendo informal compuesto por vaqueros y una chaqueta beige.
"Su imagen decía: soy cercana porque soy como vosotros, pero también estoy exactamente donde quiero estar en este momento y en este Gobierno", dice Bonafoni.
Añade que este estilo transmite confianza y se acerca más a la estética relajada de muchas políticas estadounidenses.
Un "uniforme" político
Sin embargo, el poder político no siempre requiere un vestuario cambiante. Para algunas dirigentes, la propia consistencia se convierte en una forma de power dressing.
La excanciller alemana Angela Merkel convirtió la constancia de su vestuario en una forma de identidad política.
"Esa 'segunda piel' que era su forma de vestir estaba muy ligada a su carácter, sus actitudes y las decisiones políticas que tomaba", afirma Bonafoni.
Hoy en día, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofrece otro ejemplo de cómo la ropa puede utilizarse para transmitir mensajes políticos. Con frecuencia viste prendas confeccionadas por artesanas mexicanas para mostrar apoyo y solidaridad con las comunidades indígenas del país.
De la ropa táctica al mensaje político
Aunque las pocas mujeres que ocupan posiciones de liderazgo mundial suelen estar sometidas a un mayor escrutinio sobre su apariencia, los hombres también son conscientes desde hace tiempo del poder político de la imagen, quizás más que nunca.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, suele vestir ropa táctica, muy alejada del tradicional traje y corbata que lucen la mayoría de líderes mundiales.
Como explicó el periodista ucraniano Illia Ponomarenko a Politico el año pasado, esta elección forma parte de un mensaje antielitista que interpela directamente a los dirigentes con los que se reúne.
"Su ropa plantea básicamente una pregunta: ¿qué es lo importante para usted? ¿Salvar vidas o seguir protocolos elegantes?", señaló Ponomarenko.
Según Ponomarenko, "incluso cuando se reúne con reyes, viste de forma que representa al ciudadano ucraniano medio implicado en este esfuerzo bélico. Es una manera de decir: 'He llegado a los centros del poder como representante de mi humilde pueblo'".
En cuanto a Giorgia Meloni, Bonafoni cree que pronto podría producirse otro cambio de imagen debido al desafío político que representa el dirigente de ultraderecha Roberto Vannacci, un exgeneral.
"Meloni ha dicho que no quiere a Vannacci en su Gobierno, pero su partido lo necesitará en una coalición si quiere seguir en el poder", afirma Bonafoni. "Estoy segura de que, si Vannacci acaba enfrentándose a ella, volverá a cambiar su estilo porque tendrá que presentarse como alguien aún más poderosa", añade.
(cm/cp)