Europa envejece más rápido que cualquier otra región del mundo. Con el aumento de la esperanza de vida, también ha aumentado significativamente el número de personas con demencia. Esto supone un nuevo reto para los sistemas de salud, las estructuras familiares y el mercado laboral.
La pregunta ya no es cuánto vamos a vivir, sino cómo viviremos cuando nuestra memoria y nuestra orientación empiecen a desvanecerse.
Este reportaje compara dos modelos distintos. En Marl, en el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, encontramos el denominado Oasis de los Holgazanes, una unidad residencial para 14 personas con demencia avanzada. Su objetivo es ofrecer el mayor grado posible de autodeterminación, incluso si eso implica dejar en segundo plano las rutinas y la eficiencia.
Frente a este enfoque, el Village Landais Alzheimer, en la ciudad francesa de Dax, promueve deliberadamente un entorno cotidiano diseñado para favorecer la orientación y la actividad. En este modelo, la estructura no se considera una limitación, sino un marco de apoyo.
A partir de estos dos enfoques, analizamos si la dignidad se ve más favorecida por la máxima autonomía posible o por unas estructuras cuidadosamente diseñadas.
Un reportaje de Gönna Ketels.
