¿Y la OTAN qué?
6 de febrero de 2003
Ahora la mejor decisión es no tomar ninguna decisión. Esta parece ser la tónica del mayor gremio militar de Occidente: la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). En vista de la presentación realizada por EE:UU el 5 de febrero ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la OTAN había programado una reunión extraordinaria en Bruselas para el día siguiente, con el fin de fijar las pautas definitivas de la organización en caso de una guerra contra Irak.
AWACS y Patriots
Y en efecto, la reunión tuvo lugar pero las pautas se hacen esperar. Los 19 embajadores de los países miembros se reunieron en Bruselas para concertar además, su posición ante las peticiones hechas por parte de Estados Unidos. Washington ha pedido el apoyo expreso de la OTAN y, en especial, la protección de Turquía como país asociado. En Turquía se encuentran diferentes bases aeronáuticas estadounidenses desde donde se atacarían frentes iraquíes. Washington solicitó a la OTAN la disposición de aviones de reconocimiento "AWACS" y la instalación de baterías anticohetes "Patriots". Dos armas de defensa de fabricación alemana.
Sin pruebas no hay decisiones
Dicha reunión extraordinaria de la OTAN no produjo decisiones contundentes que apoyen una guerra contra Irak. ¿La razón? La debilidad de las presuntas pruebas presentadas ayer por los Estados Unidos y la consiguiente ambivalencia generada en el pleno de naciones se tradujo en una posición reservada. El pleno de la OTAN apenas ordenó al comando militar, entre otras cosas, elaborar un plan táctico de acciones en caso de guerra.
Vigilancia del Estrecho de Gibraltar
La OTAN, sin embargo, aprobó la extensión al Estrecho de Gibraltar de la operación 'Active Endeavour', el dispositivo de los aliados puesto en marcha en octubre del 2001 para vigilar embarcaciones con el fin de prevenir atentados terroristas.
El comité político de la Alianza dió luz verde a esta decisión mediante un 'procedimiento escrito de silencio', que supone un acuerdo de consenso de los Estados miembros y que no obliga a una posterior aprobación por parte del Consejo Atlántico.